“Lo que descubrimos nos dejó bastante perplejos”, remarcó Simona Vegetti, del Instituto Max Planck de Astrofísica de Alemania.

La sorpresa es enorme. Un equipo científico descubrió a 12.000 millones de años luz la galaxia más distante de características similares a la Vía Láctea, un hallazgo que aporta nuevas claves sobre el universo y pone en duda la teoría astronómica dominante.

Según publicó la revista científica “Nature”, la galaxia SPT0418-47 es sorprendentemente parecida a la Vía Láctea y resulta de gran interés porque, dada su gran distancia a la Tierra, la luz que nos llega ahora de ella nos la muestra en un estado inicial de su formación, con una décima parte de su edad actual, cuando el universo apenas tenía 1.400 millones de años.

Esta distante “hermana”, pese a que aparentemente no tiene brazos espirales, comparte dos características esenciales con la Vía Láctea: un disco rotatorio y un gran grupo de estrellas concentradas de forma compacta alrededor de su centro, la llamada protuberancia.

Un equipo científico descubrió a 12.000 millones de años luz la galaxia más distante de características similares a la Vía Láctea. (Foto: EFE)

Un equipo científico descubrió a 12.000 millones de años luz la galaxia más distante de características similares a la Vía Láctea. (Foto: EFE)

Según un comunicado el Observatorio Europeo Austral (ESO), se trata de la primera vez que se logra analizar una protuberancia en un estadío tan primitivo.

La Vía Láctea, desde el Observatorio Paranal. (Foto: ESO/Y. Beletsky)

La Vía Láctea, desde el Observatorio Paranal. (Foto: ESO/Y. Beletsky)

“Este resultado es un hito en el campo de la formación de galaxias, al mostrar que las estructuras que observamos en las galaxias de espiral próximas y en nuestra Vía Láctea ya estaban hace 12.000 millones de años”, explicó Francesca Rizzo, líder de esta investigación y doctoranda en el Instituto Max Planck de Astrofísica de Alemania.

Contradice las teorías existentes

El descubrimiento es asimismo relevante porque SPT0418-47 no es en absoluto caótica, lo que contradice las teorías que propugnaban que todas las galaxias eran turbulentas e inestables en los primeros compases del universo, sin las estructuras que se encuentran habitualmente en las más maduras, como la nuestra.

La Vía Láctea vista en el cielo de Hungría. (Foto: EFE)

La Vía Láctea vista en el cielo de Hungría. (Foto: EFE)

“Lo que descubrimos nos dejó bastante perplejos”, agregó la coautora Simona Vegetti, investigadora del Instituto Max Planck de Astrofísica. “A pesar de que se estaban formando estrellas a gran velocidad, y ser por tanto el lugar de procesos altamente energéticos, SPT0418-47 es el disco galáctico mejor ordenado que se ha observado en una fase inicial del universo”, detalló.

La Vía Láctea y las galaxias vecinas registradas por el satélite Gaia. (Foto: ESA / Gaia / DPAC)

La Vía Láctea y las galaxias vecinas registradas por el satélite Gaia. (Foto: ESA / Gaia / DPAC)

Los modelos teóricos también apuntaban que una galaxia tan distante en el espacio y el tiempo tendría que ser bien distinta a la Vía Láctea, pero es realmente “bastante similar a las galaxias más próximas”, remarcó el coautor del estudio, Filippo Fraternali, del Instituto Astronómico Kapteyn, de la Universidad de Groningen.

La fotografía más grande tomada de la Vía Láctea sin usar telescopios profesionales.

La fotografía más grande tomada de la Vía Láctea sin usar telescopios profesionales.

Los investigadores advirtieron, no obstante, de que prevén que SPT0418-47 evolucione hasta convertirse en una galaxia muy diferente a la Vía Láctea, dentro de la categoría elíptica.

Una lente gravitacional

Incluso los telescopios más potentes son incapaces de permitir un estudio detallado de galaxias tan lejanas como SPT0418-47. Pero el equipo científico superó este obstáculo utilizando una galaxia cercana como un cristal de aumentos.

La Vía Láctea, vista desde la Estación Espacial.

La Vía Láctea, vista desde la Estación Espacial.

Este efecto, llamado lente gravitacional, consiste en aprovechar la fuerza gravitacional de una galaxia intermedia para distorsionar la luz de la que se desea estudiar ampliando su imagen.

“Cuando vi por primera vez la imagen reconstruida de SPT0418-47 no lo podía creer: el cofre del tesoro se abría“, graficó Rizzo. El estudio de estas galaxias distantes, subrayó la ESO, es “fundamental para nuestra comprensión sobre cómo las galaxias se han formado y evolucionado”. Analizarla es volver a la infancia de estas galaxias.

Próximas investigaciones deberán ahora establecer si este tipo de galaxias estables pese a encontrarse en una fase inicial son frecuentes, reescribiendo las teorías sobre la conformación y evolución de las galaxias.