El comedor que funciona para unas 250 personas en Travesía 293 realiza un pedido solidario para poder agasajar a los chicos en su día a pesar de la pandemia.

«No vamos a poder tener la fiesta que hacemos todos los años por el problema de la pandemia, pero sí queremos conseguir juguetes en buen estado para repartir con golosinas y una merienda que luego puedan compartir cada uno en su casa», explicó Carina Lencina, referente del Comedor “Los Peques de Travesía”.

El espacio comunitario que funciona en Avenida Travesía 293, casi esquina Sorrento, planea realizar una jornada conmemorativa con motivo del día del niño para el próximo domingo 23 de agosto. Lencina aclaró que tienen previsto realizarlo en la forma en que las medidas de prevención del coronavirus se lo permitan, evitando la conglomeración de personas en el lugar y entregando un presente que cada chico se pueda llevar para compartir con su familia.

Por tal motivo, es que desde las redes sociales del comedor se lanzó la campaña de donación de juguetes y golosinas de manera que ninguno de los asistentes se quede sin su recuerdo de la jornada. «Yo tengo una lista de 200 chicos que vienen a buscar la leche y la comida, pero cuando organizamos este tipo de eventos siempre se acercan más de lo habitual. Esperemos poder tener para darle algo a todos», compartió Lencina.

La referente de los “Peques de Travesía” detalló que las donaciones las van a recibir en el propio comedor y también se puede coordinar su entrega al 341-6137699, para quienes no se puedan llegar hasta Av. Travesía 293

Con respecto a la situación del espacio en épocas de pandemia, Lencina contó: «Al principio, por el miedo de la gente al contagio, nos costó conseguir donaciones para el comedor y encima se nos sumaba más gente de que la venía normalmente. Llegamos hasta armar otra olla porque era mucha la gente que nos venía a pedir», y agregó: «Hoy en día por suerte pudimos conseguir lo necesario y cocinamos para todos».

A los “Peques de Travesía” asisten unas 250 personas los días lunes y miércoles para recibir la merienda, y también los jueves y sábados que son los días en que se realiza una comida. «Viene siempre gente nueva a buscar y nosotros damos hasta donde tenemos. Pero tratamos de cumplir con todos», explicó Lencina.

«La mayoría de la gente del barrio se quedó sin laburo, ya que son cartoneros o trabajan en la construcción y al principio no se les permitía salir. Por eso, mucha gente termina en los comedores buscando por lo menos un plato de comida», contó la referente del comedor.

Finalmente, Lencina realizó un pedido solidario sobre aquellas cuestiones que les resultan más difíciles de conseguir: «Lo que más nos cuesta es la leche en polvo y por eso siempre aceptamos donaciones de eso. El resto de la mercadería de alguna manera se consigue».