Sin embargo -y contra toda previsión- los mismos movimientos sociales que exigían el dictamen se declararon insatisfechos con su aprobación: “hoy hemos sufrido una traición”, dijo la Central Obrera Boliviana (COB).

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Bolivia ratificó este jueves (13.08.2020) que el 18 de octubre próximo es la fecha “definitiva, inamovible e impostergable” de los comicios generales, ya pospuestos dos veces por la pandemia del COVID-19.

La ratificación por parte del órgano electoral se produjo poco después de la promulgación de una ley que establece que los comicios se pueden celebrar “hasta” ese día, pero no necesariamente en esa fecha.

En una comparecencia en La Paz, el presidente del TSE, Salvador Romero, leyó un pronunciamiento del organismo electoral que indica que esa jornada “no es la ideal ni la escogida por ninguna candidatura o fuerza política, social, regional”, pero “permite conciliar la protección de la salud pública” con la celebración de los comicios.

Romero señaló que el 18 de octubre “se aleja del pico de la pandemia”, previsto por las autoridades de sanidad para fines de agosto y principios de septiembre, y asegura una elección “limpia, transparente, preparada con solvencia técnica y conducida con imparcialidad política”. El ente electoral emitió una resolución “que confirma” una anterior que fijó el 18 de octubre como fecha de la elección en vez del 6 de septiembre, día al que se habían antes postergado los comicios que primero estaban previstos para el 3 de mayo.

El nuevo retraso provocó la protesta de sectores como la Central Obrera Boliviana (COB) y el Pacto de Unidad, que aglutina a colectivos campesinos e indígenas afines al Movimiento al Socialismo (MAS) de Evo Morales, que este jueves cumplió con doce jornadas seguidas de bloqueos de caminos demandando elecciones “cuanto antes”. Las manifestaciones que permanecen en algunos puntos del país desde hace doce días ahora exigen también la renuncia de la presidenta interina, Jeanine Áñez.

Por su parte, la mandataria de transición promulgó una norma que fija el tope para los comicios el 18 de octubre, tras su aprobación por el Parlamento también en esta jornada, aunque la decisión de fijar la fecha precisa recae sobre el ente electoral.

Sin embargo -y contra toda previsión- los mismos movimientos sociales que exigían la ley se declararon insatisfechos con su aprobación. “Hoy hemos sufrido una traición, esta ley jamás se ha consensuado con el pueblo boliviano, nunca se nos ha tomado en cuenta”, declaró el líder de la COB, Carlos Huarachi.

El sindicalista afirmó que el Gobierno y el Parlamento se abocaron “solamente” a resolver el tema electoral y que no atendieron otros reclamos como la reactivación económica, la educación y medidas contra la pandemia.