No quiso recibir una indemnización del gobierno de la ciudad de Guangzhou a cambio de demoler su propiedad.

Las imágenes de la casa de Liang, una mujer china de 85 años, se viralizaron en las redes sociales en los últimos días. Una particularidad no permite que pase desapercibida: está ubicada exactamente en el medio de un puente.

Es que la ciudadana se negó a recibir una indemnización del gobierno de la ciudad de Guangzhou, a cambio de demoler su propiedad, y debieron construir los carriles a su alrededor.

Las imágenes que recorrieron el mundo muestran a la autopista, que se divide en dos carriles y en el medio se sitúa una pequeña casa. Pocos metros más adelante, se vuelve a unificar.

De acuerdo con el diario The Sun, la mujer está conforme con la decisión que tomó. “Creen que este ambiente es pobre, pero yo siento que es tranquilo, liberador, agradable y cómodo”, dijo.

Liang contó además que le habían propuesto reubicarse en un alojamiento al lado de una morgue y por eso prefirió quedarse en la mitad de la autopista que en total tiene cuatro carriles.

Según el portal de noticias local South China Morning Post (SCMP), desde el 2010 los funcionarios comenzaron a asignar parcelas a los dueños de propiedades en la zona para avanzar con la construcción. En total, compraron 47 casas y siete empresas. Liang fue la única que se negó a mudarse.

La casa de la mujer se convirtió en un nuevo atractivo turístico de la ciudad, dado que ahora hay un gran flujo de personas que se acercan a observar y sacar fotos.

Por su parte, las autoridades afirmaron haberle ofrecido muchos lugares diferentes para vivir, pero ella los rechazó todos.

“El puente genera un desvío que afecta la velocidad de los vehículos, el tráfico urbano y puede provocar colisiones”, señaló Tang Guohua, experto en revisión de proyectos de conservación de la Administración Estatal de Patrimonio Cultural y profesor de la Escuela de Arquitectura y Planificación Urbana de la Universidad de Guangzhou a SCMP.

De todas formas, indicó que los planes de construcción no se pueden ver afectados por las viviendas, “a menos de que tengan un valor importante o estén protegidas por reliquias culturales”.