La concentración se realizó en Oroño y Jujuy. Gastronómicos y otros rubros manifestaron su oposición al cierre de actividades desde las 19.30 dispuesto por el Gobernador. 

La marcha denominada “Rosario quiere trabajar” contra el cierre de actividades desde las 19.30 reunió a más de 500 personas este sábado a la noche en Oroño y Jujuy.

La manifestación fue organizada por empresarios gastronómicos, del corredor Pellegrini y de Pichincha, y se sumaron titulares de gimnasios, salones de fiesta (hasta el Sapo Pepé dijo presente), jardines maternales y canchas de fútbol 5, según informó el periodista Juan Cruz Funes desde el lugar.

Amontados en el cruce de la avenida, una situación desaconsejada por los epidemiólogos, se sumaron también algunos personas “anticuarentena” o defensoras de “la libertad” con banderas de Argentina.

Hubo carteles que pedían poder trabajar después de las 19.30, limitación que perjudica y mucho a bares y restaurantes, pero también críticas al gobernador Omar Perotti y algunos cantaron “que se vayan todos”.

El tránsito fue cortado por Jujuy, a la altura de Balcarce, donde hubo congestión y problemas con automovilistas.

“La gastronomía estaba con un respirador y se lo desconectaron“, disparó más temprano el empresario Alejandro Pastore de Paseo Pellegrini.

La convocatoria fue comunicada por gastronómicos, gimnasios autoconvocados, canchas de fútbol 5, sindicatos, comercios, pymes, proveedores, pintores, plomeros, electricistas y taxistas, de acuerdo a la difusión de la movilización que se hará bajo el nombre “Rosario quiere trabajar”.

“Estamos en un clima de mucha preocupación en virtud de una medida que podrá tener un justificativo sanitario, pero la forma en la que se dio nos deja sin ningún tipo de herramientas. Es falta de previsión, de diálogo; intempestivo y con falta de sensibilidad”, expresó el empresario gastronómico Alejandro Pastore en Radiópolis Weekend (Radio 2)