Tenía el permiso de circulación y su hisopado había dado negativo. El secretario de Seguridad local aseguró que no tenían autorización.

Una mujer embarazada de mellizos y su pareja fueron retenidos en uno de los controles ubicados en la Ruta 2, en el ingreso a Mar del Plata. Llegaban desde la Capital, y pese a contar con un permiso de circulación, no les permitieron ingresar y pasaron la noche en la autovía.

Ocurrió el domingo por la noche y se desató una fuerte polémica. Según aseguró el hombre, que conducía el auto, habían tramitado la autorización necesaria y ambos se habían realizado el hisopado para descartar que tuviesen COVID-19.

“No tenían el permiso correspondiente y tomaron un turno médico en un lugar en el que no viven”, explicó el secretario de Seguridad de Mar del Plata Darío Oroquieta a TN. “Llegaron al control aduciendo contactos con diputados y exigiendo que se les permita ingresar. Nadie sabía que la mujer transitaba un embarazo de riesgo, porque no lo manifestaron”, detalló.

La pareja es oriunda de Mar del Plata, pero está radicada en la Ciudad de Buenos Aires desde hace cuatro años por motivos laborales. Según aseguró el conductor del vehículo a 0223, poseen un domicilio con contrato de alquiler en la ciudad balnearia y debían presentarse este lunes en el Hospital Privado de Comunidad.

“Actualmente tienen la residencia en Capital, y además están haciendo un tratamiento médico allá. Por teléfono se les indicó que debían esperar a que se constatara toda la información que brindaban para poder autorizarlos a ingresar”, insistió Oroquieta. “No había ningún argumento en ese momento que avalara lo que decían en el retén”, agregó.

Por otra parte, el funcionario se refirió a la situación puntual de la mujer. “Hay una parte humanitaria en todo esto. Si hubiéramos sabido que estaba embarazada, por supuesto que habría sido diferente”, señaló.

Mar del Plata, en fase 3

Si bien desde hacía tiempo Mar del Plata había avanzado en la apertura de actividades, debido a un rebrote de casos de COVID-19 en la ciudad, las autoridades dispusieron un retroceso. Desde el sábado, se regresó a la fase 3 del aislamiento social obligatorio.

La medida rige, en principio, por diez días, durante los que no está permitido hacer deportes ni actividades recreativas al aire libre. Además, volvieron a cerrar gimnasios, shoppings y comercios de distintos rubros.

“La situación que hoy atravesamos es difícil y, si bien nos preparamos para esto, también sabíamos que iba a ser algo dinámico”, dijo el intendente Guillermo Montenegro al anunciar la medida.