Los trabajos se retomaron en agosto pasado, luego de un parate de varios meses. Se trata de una trascendental obra de ingeniería para evitar inundaciones en varios barrios del norte de la ciudad. Tiene un avance de más del 60 por ciento.

Por el avance en la construcción del desagüe Espora, en el norte de la ciudad, rigen desvíos en el tránsito sobre la avenida Facundo Zuviría, a la altura de su intersección con calle Risso. La obra está a cargo de la empresa Mundo Construcciones y se reinició el 10 de agosto pasado, luego de permanecer paralizada durante varios meses. Presenta un avance de más del 60 por ciento y para concretar el 40% restante, se requiere una inversión a valores actualizados, de $ 280 millones. La reactivación se pudo concretar gracias al trabajo conjunto del Municipio, la Provincia y la Nación. Y las obras demandarán un año de trabajo.

Este desagüe es una obra de ingeniería fundamental para evitar inundaciones en el norte de la ciudad ante la presencia de importantes lluvias. Durante los meses que permaneció paralizada fue un gran problema para los vecinos frentistas que debieron convivir con el barro y las limitaciones para transitar al frente de sus hogares.

Comprende la construcción del conducto hídrico, bocas de tormenta y registro, conexión con las demás obras hídricas y cámaras de transición. Con una extensión de más de 4 km, atraviesa de este a oeste, desde 1º de Mayo y Risso, llega hasta Camino Viejo a Esperanza. El agua que recolecte seguirá de allí hasta la repotenciada Estación de Bombeo Nº 5 y saldrá al río Salado por gravedad o de manera mecánica.

Aliviará los barrios Sarmiento, San Martín, San José, Belgrano, Facundo Quiroga, Villa Las Flores, Scarafia, Los Ángeles y El Tránsito, de manera directa. Trabajará en conjunto con los desagües Larrea, Guanella y Ayacucho, para sanear toda la Cuenca Flores, aproximadamente desde Estanislao Zeballos hasta Gorriti, y desde 1º de Mayo hasta Camino Viejo a Esperanza.

Tendrá una capacidad de desagote de más de 82.000.000 millones de litros de agua de lluvia por hora. Son unos 70.000 vecinos los que se verán beneficiados con la obra. El desagüe cuenta con distintas secciones. Tiene una altura de 1,20 en toda su extensión, pero modifica el ancho a lo largo de su recorrido.

Avance de obra

El desagüe avanza hacia el oeste por calle Risso y al llegar a su intersección con la avenida Facundo Zuviría hubo que contemplar obras adicionales debido a la presencia de otros servicios. “Tenemos tres ductos de energía eléctrica, de datos, desagües de la avenida -que van en paralelo al conducto nuevo y en perpendicular-, una cañería de alta presión de gas que hay que correrla, y dos corrimientos de ductos troncales de agua potable -uno de 160 mm y otro de 350 mm-“, detalló Ricardo Alcaráz, gerente técnico de la empresa a cargo de la obra, Mundo Construcciones; quien además ocupó el cargo de secretario de Obras Públicas de la Municipalidad de Santa Fe durante la anterior gestión que finalizó en diciembre pasado.

Para realizar estas obras se inhabilitó el tránsito sobre Facundo Zuviría y Risso en la mano con sentido hacia el norte. “La idea es trabajar esta semana en ese sector, y el miércoles de la semana que viene hacer lo mismo cortando la otra mano con sentido hacia el sur”, precisó Alcaráz. Por este motivo, hay desvíos en la zona y la doble circulación sobre la avenida se realiza en un sola mano subdividida con conos en dos carriles. “Calculamos que el 25 de septiembre terminaremos las tareas en toda esta zona y quedará habilitado el tránsito completo”, anticipó el gerente.

Desde el mes que viene, la obra continuará sobre el cruce por avenida Peñaloza. “Facundo Zuviría y ésta son las dos avenidas más transitadas y donde tenemos mayor dificultad para realizar las tareas”, dijo Alcaráz. Luego tendrán que realizar la misma obra sobre avenida Blas Parera, “donde tenemos un cruce de casi 60 metros”, precisó. Por lo que pretenden avanzar “en forma lineal con la obra, y el año que viene continuar sobre avenida Peñaloza”, finalizó.