El Presidente pidió que las empresas inviertan en sectores generadores de divisas para reactivar la economía y sostener el desarrollo a largo plazo.

Con varios paquetes económicos por hasta $455.000 millones, el presidente Alberto Fernández le adelantó a los representantes de la Unión Industrial Argentina (UIA), en su día, algunas de las 60 medidas pensadas para reactivar la economía, golpeada por la crisis del coronavirus y la recesión.

El jefe de Estado estuvo acompañado por el titular de la UIA Miguel Acevedo, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, el gobernador de la provincia de Buenos Aires Axel Kicillof, el intendente interino de Ezeiza Gastón Granados y el director de Sinteplast Claudio Rodríguez.

Fue justamente Kulfas el encargado de anunciar los paquetes económicos: “Este es un día especial de la industria por esta doble crisis, pero ya estamos mejor, en un nivel de producción similar al que había antes de la pandemia. Este sector es clave para el desarrollo económico y social. Por eso pondremos en marcha una línea de financiamiento para 86.700 micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) por $248.000 millones, con asistencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y con tasas subsidiadas de entre 10% y 24% anual”.

“También implementaremos otra línea de crédito para el cambio estructural: no solo tenemos que volver a crecer ahora sino en toda la década para recuperar el terreno perdido. Serán $200.000 millones con plazos de hasta 10 años con tasas por dejado del índice Badlar para proyectos productivos”, remarcó con el objetivo de que sean sectores generadores de divisas.

En la misma línea, el Gobierno le dará un nuevo impulso al Fondo de Garantías Argentino (Fogar), con el que ya ha llegado a 45 mil pymes, y espera agrandar ese universo de beneficiadas.

Para el ahorro de dólares, ofrecerá facilidades por hasta $1400 millones a empresas que inviertan en bienes de capital, sean proveedoras de cadenas productivas y claves en la generación de divisas.

Para monitorear esos esquemas, el Gobierno creará un sistema de Banca de Desarrollo que coordine la oferta de financiamiento para incrementar el impacto de los beneficios y la profundidad del crédito.

“El Presidente ya firmó el decreto para el desarrollo nacional de 300 parques industriales hasta el 2023. El objetivo es que las empresas se asocien entre sí para mejorar la infraestructura y la productividad. También habrá parques del conocimiento. Habrá aportes no reembolsables y créditos con tasas subsidiadas por hasta $3000 millones”, subrayó.

Con los anuncios sobre la mesa, Alberto Fernández destacó: “Logramos un acuerdo con los acreedores. Esos U$S48.000 millones que debíamos destinar para pagar deuda en estos años, los usaremos para la producción porque un país sin industria es un país sin trabajo y sin futuro”.

“No hace falta que para que la industria crezca, otro padezca. Me alegre ver que, después de dejar mi cargo en el 2008 por el conflicto con el campo, ahora la industria y el campo trabajan de manera mancomunada. Necesitamos que las divisas entren para terminar con el cuello de botella”, propuso.

Al inicio del evento, en una planta de Sinteplast, el titular de la UIA explicó: “La industria trabaja hace 133 años por el desarrollo nacional argentino. Como el país, pasamos momentos buenos y malos. Nosotros generamos empleos y creamos valor. En esta pandemia buscamos resguardar los puestos de trabajo y la salud de los trabajadores”.

“Este tiempo nos puso a prueba a todos, también a la industria, y creo que estuvimos a la altura de las circunstancias porque pudimos abastecer a todo el país. Gracias por las políticas públicas, como el Programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP), para sostener el trabajo”, destacó Acevedo, con el Presidente sentado a su lado.

Pero también planteó: “Necesitamos una mejor tributación eliminando impuestos distorsivos”. Y, en esa línea, recordó: “Esta crisis evidenció una vez más que la informalidad laboral le quita recursos al país y a su vez le carga el peso tributario cada día más a las empresas del sector formal”. El Gobierno, en cambio, apostó por darles líneas de crédito subsidiadas.