Hubo un alto nivel de acatamiento y a los infractores sólo se los notificó. En la zona sur, una comerciante tuvo una crisis de nervios.

El operativo especial de control que puso en marcha el municipio para verificar el cumplimiento del decreto provincial que restringió actividades para frenar los contagios por Covid-19 encontró ayer un alto nivel de acatamiento entre los comerciantes rosarinos. Los incumplidores fueron notificados por tratarse de locales de rubros no esenciales que estaban abiertos sin estar habilitados para hacerlo.

Durante el primer día hábil luego de que se introdujeran nuevas restricciones a actividades para bajar la curva de contagios, doce equipos de agentes municipales barrieron las zonas comerciales de cada distrito notificando a los locales que no cumplían con las nuevas disposiciones. El mayor nivel de respeto se notó sobre todo en las grandes arterias, donde se ubica la mayor cantidad de locales, pero algunos propietarios manifestaron confusiones respecto de la letra chica de la norma.

Se relevaron un total de 1.520 comercios: 694 en el centro, 358 en el sur, 82 en el norte, 276 en el noroeste, 60 en el sudoeste y 50 en el oeste. En general hubo un alto cumplimiento, pero una minoría que estaba trabajando era de una actividad no autorizada. Los rubros que no acataron y se repiten en los distintos distritos fueron venta de ropa, concesionarios de autos, mueblerías, venta de calzados, bazar y manicuría.

En el distrito Centro se verificó un altísimo acatamiento de las restricciones impuestas a rubros no esenciales. El personal municipal solo actuó en un establecimiento que estaba dictando cursos online con varios empleados en el interior, y también en algunos rubros que no están claramente tipificados en el decreto provincial. En el distrito Oeste, entre el sábado y este lunes bajó considerablemente la cantidad de locales abiertos que no lo tienen permitido. Los propietarios minoristas que no son esenciales mostraron confusión sobre el modo de trabajar online.

En tercer lugar, en el distrito Sudoeste notaron un elevado nivel de respeto de la normativa, en especial en avenidas y arterias principales. Allí los comercios esenciales trabajaron respetando las normas de distanciamiento y uso de tapabocas. En tanto, en el distrito Noroeste también hubo amplio acatamiento de las zonas recorridas que también son avenidas, calles principales y centros comerciales. Los inspectores notaron que falta aclarar el funcionamiento de Rapipagos y locales de tarjetas de crédito, pero en general la respuesta del público fue satisfactoria.

Similar panorama se constató en el distrito Sur, sobre todo en la avenida San Martín. Se produjo, sin embargo, un suceso a la altura del 5000 donde la titular de un negocio de venta de ropa de cama tuvo una crisis nerviosa con el inspector que trató de notificarla de cerrar sus puertas. También debieron hacer cerrar las puertas de un local de venta de electrodomésticos, donde estaban cobrando cuotas con clientes que hacían fila dentro del establecimiento sin habilitación.

A su vez, en el distrito Norte hubo alto acatamiento en avenidas y calles principales, y los agentes sólo tuvieron que actuar en algunos comercios dentro de los barrios. Es repetido el argumento entre los comerciantes de que no entienden el decreto porque no es claro. Hubo actuaciones en un bar que expendía café por take away pero en vajilla del comercio, por lo cual los clientes lo consumían de pie en la vereda. Con respecto a esta modalidad “para llevar”, si se constatan personas en las afueras de locales no exceptuados se busca la manera de que puedan acreditar que concurrieron a retirar productos y que no están atendiendo al público.

Las inspecciones son realizadas por personal de la Dirección General de Inspección de Industria, Comercio y Servicios, más los coordinadores de Control que trabajan en los distritos. Primero “peinan” los cielos comerciales a cielo abierto, donde están la mayoría de los locales, y después siguen por las calles laterales. Esta modalidad de trabajo se mantendrá durante los próximos días.