El cambio de rubro posibilitará que muchos locales, hoy cerrados, reabran sus puertas. Además, bares y restaurantes podrán ampliar sus sectores destinados a clientes utilizando espacios públicos, como veredas y plazas.

El intendente Martín Llaryora anunció un nuevo acuerdo colaborativo impulsado por la Municipalidad de Córdoba para asistir a sectores de la economía local afectados por la pandemia de Covid-19.

Dicho acuerdo establece que la Dirección de Espectáculos Públicos autoriza a los rubros de Salón de Fiestas, Salón de Fiestas Infantiles, Discotecas y Peñas a desarrollar la actividad de bar o restaurante, con o sin elaboración propia.

El convenio, firmado con la Cámara de Salones de Fiestas y Eventos de Córdoba (CASAFIC) y la Cámara Empresaria de Discotecas y Afines (CEDYACO), incluye además beneficios impositivos y la posibilidad de ampliar los sectores de atención a clientes.

Esta habilitación tendrá el carácter de excepcional, transitoria y revocable. Al mismo tiempo, los locales que gestionen y obtengan el permiso deberán cumplir con el protocolo para establecimientos gastronómicos elaborado por el COE y las resoluciones municipales que lo reglamentan.

“La idea de hoy es permitir que todos los sectores que están cerrados, como son salones de fiestas infantiles, sociales o boliches, puedan abrir de manera excepcional y mientras dure la cuarentena como bares o como restaurantes”, dijo a Cadena 3 el secretario de Gobierno, Miguel Siciliano.

También se establece que, cumpliendo los requisitos que disponga la Municipalidad, los bares y restaurantes de la ciudad podrán disponer del uso de terrazas, patios, jardines, espacios verdes propios, veredas, espacios públicos y plazas para la atención de clientes.

En materia fiscal, el municipio otorgará el beneficio de pago de impuestos mediante la prestación de servicios a futuro. Esta medida será aplicable para las cuotas 4 a 11 en el caso del Inmbobiliario, mientras que para Automotores, Acoplados y similares se extenderá de las cuotas 2 a 5.

Luciana Franchini, representante de los salones de fiestas infantiles, dialogó con Cadena 3 y dijo que “no todos los salones se pueden reconvertir”.

“La verdad que es un paliativo porque nos es difícil reconvertirnos cuando no tenemos dinero. Solo nos ayuda. No todos se pueden reconvertir. De hecho de los infantiles sólo dos o tres pueden hacerlo”, comentó.

Además describió que no tienen perspectivas de trabajo y que muchos de sus compañeros “no tienen para comer”.

En cuanto al funcionamiento de los bares y restaurantes, Sebastián Gullo, empresario gastronómico de la zona de Güemes, destacó la manera en que las personas se adaptaron a las nuevas disposiciones.

“La gente tiene ganas de salir, de tomar algo, juntarse con la familia y amigos. Tomamos reservas el lunes y tenemos la semana completa, se acostumbró a prever y reservar y dejó de salir para ver si conseguían mesas”, indicó.

Cabe recordar que los locales apenas pueden funcionar con una capacidad del 50% y los más grandes tienen un límite de 150 personas.