Se quiebra la leve tendencia a la recuperación que mostraron junio y julio.

En agosto pasado, la Empresa Provincial de la Energía distribuyó un 6,6% menos de ese fluido que en el mismo mes de 2019. La comparación interanual del mes pasado se parece a la de mayo (de -6,2%) y quiebra una leve tendencia a la recuperación que se había registrado en los meses de junio y julio que -aunque con cifras bajas- daban al menos números positivos.

El registro suministrado por la Epe a El Litoral tiene carácter provisorio y se basa en la energía operada por la empresa estatal para satisfacer la demanda.

Desde que comenzó la pandemia y se adoptaron medidas sanitarias de cuarentena primero y de aislamiento sanitario luego, de inmediato se reflejó la profundización de una crisis económica que ya existía, en el consumo de energía eléctrica.

Picos y valles

Es interesante repasar la serie histórica del corriente año, mes a mes en su comparación interanual. En enero de 2020, cuando todavía era un asunto lejano el problema del Coronavirus, la Epe distribuyó un 2,5% más de energía que en el mismo mes de 2019. Y en febrero cayó un poco, -1,5%. En marzo hubo una suba importante: 15,7%, aunque los últimos diez días de ese mes pico ya sintieran los efectos de la paralización económica que implicó la cuarentena.

Luego, en abril, se produjo el derrumbe más impresionante (-12%) y en mayo -siempre en la comparación interanual- la caída fue menor (-6%).

Junio y julio causaron optimismo: con sus modestos 1,9% y 0,3% pudieron parecerse a lo que ocurre habitualmente con lo que los técnicos llaman el crecimiento vegetativo de la demanda, producto de que año tras año la población crece y con ella la actividad. (Obviamente, estudios serios sobre los requerimientos energéticos de la población descuentan a estas cifras estadísticas la influencia del factor estacional determinado por el clima).

Negativo

Cada año, la Epe también observa el número acumulado con el paso de los meses, de manera poder ver si los meses negativos y los pocos positivos se compensan o si predominan unos sobre otros.

En la serie histórica de 2020 el acumulado de la demanda de la Epe da negativo (-0,7%) y es el producto de sumar y restar el resultado de cada mes y obtener un promedio. La cifra no es peor porque marzo había mostrado un despegue que luego truncó la pandemia.

Contexto

En la Epe como en las demás distribuidoras del país se espera el informe mensual de la demanda que elabora la entidad que agrupa a esas empresas: la Asociación de Distribuidoras de la República Argentina, Adeera, que cuenta con las cifras oficiales diarias y semanales de los flujos de energía, en todo el país, que gestiona Cammesa, la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Sociedad Anónima, que con criterio económico y técnico establece -en tiempo real- qué equipos de generación proveerán (según sus costos y capacidades) la energía a la demanda de cada distribuidora (lo que requiere del transporte en alta tensión).

Es importante advertir para cuando esas cifras nacionales sean públicas (se difunde también un informe mensual de la fundación privada Fundelec) que en la Epe registra su demanda sin considerar los usuarios que directamente le compran energía a los generadores, mediante contratos privados (sin la compañía santafesina como intermediaria). Entre ellas se encuentra Tenaris, en el sur santafesino, del grupo Techint, una industria siderúrgica electrointensiva.