El personal tuvo que colgar un cartel anunciando que no había más lugar.  Saturada, así estaba la guardia del Hospital Roque Sáenz Peña en la madrugada de este jueves. El personal sanitario tuvo que colgar un cartel escrito a mano fuera del nosocomio para alertar sobre la situación.

Cerca de las 7 de la mañana, la cartulina fue retirada porque, según especificaron a Radio2, se pudieron liberar lugares y estaban normalizando la atención.

«Guardia colapsada, no hay más lugar», decía el cartel colgado en el ingreso que dejaba poco lugar a la imaginación. En medio del ascenso de casos de coronavirus en la ciudad, la preocupación se esparció rápidamente.

Actualmente, Rosario registra una ocupación casi total de camas críticas. A raíz de esto, se suspendieron todas las cirugías programadas e internaciones no urgentes tanto en efectores públicos como privados.