El Comité de Crisis de San Luis anunció la habilitación de comercios minoristas y mayoristas bajo el cumplimiento de protocolos en la capital provincial y zonas cercanas, que incluye bares y restaurantes; pero la localidad de Tilisarao permanecerá con sus ingresos y egresos cerrados por registrar circulación comunitaria del virus, con la mayor cantidad de casos de contagios entre el personal de la salud.

Para acceder a comercios en la ciudad de San Luis y alrededores se deberá respetar la terminación del documento de identidad, al tiempo que fue reducida la capacidad de bares y restaurantes al 25 por ciento de ocupación.

El gobernador Alberto Rodríguez Saá informó a última hora de ayer que la provincia “contabiliza 708 casos de coronavirus y 11 fallecidos”, el número más alto de contagios desde el inicio de la pandemia, y explicó que “la ciudad de San Luis y el Gran San Luis llega ahora a cierta flexibilidad porque obtiene cierto aire”.

El mandatario provincial pidió “prudencia y solidaridad” y explicó que “se aplanó un poco la curva” y que si “siguen los días buenos, podremos ser más flexibles”.

De acuerdo a lo informado, se habilitaron las actividades de profesionales de salud privada, profesiones liberales, peluquerías, barberías y centros de estética, con turnos programados y sin uso de la sala de espera.

Asimismo, podrán funcionar los bares y restaurantes con un 25% de ocupación de acuerdo al protocolo actual que establece que haya una persona cada 4 metros de espacio circulante y 2 metros de distancia entre el respaldo de silla y silla, con un máximo de 10 personas por mesa.

Esto podrá ser extendido en espacios al aire libre, donde la ocupación contempla una persona cada 2 metros de espacio circulante con 1 metro de separación entre el respaldo de silla y silla y un máximo de 10 personas por mesa.

Los locales podrán atender de lunes a viernes respetando lo establecido por la norma de terminación de DNI, que no tendrá efectos los sábados y domingos para la asistencia a bares y restaurantes.

“Nadie se puede enamorar del aislamiento. No podemos quedarnos encerrados”, afirmó sobre las nuevas disposiciones Rodríguez Saá, y aclaró que “tampoco puede salir todo el mundo porque sería una catástrofe”.

“Nadie puede recomendar que salgamos todos a la calle porque no es serio decir eso”, concluyó.