La administración federal acusa de inacción a las autoridades de esa ciudad, y a las de Portland y Seattle, por lo que poodrían retirarles parte de su financiación.

El Gobierno estadounidense declaró hoy a las ciudades de Nueva York, Portland y Seattle “jurisdicciones anarquistas” por lo que ve como inacción de sus autoridades ante recientes protestas, con lo cual podría retirarle parte de su financiación con fondos federales.

Nueva York, pero sobre todo Portland, en el estado de Oregon, y Seattle, en el estado de Washington, fueron escenario de protestas casi diarias en semanas recientes contra el racismo policial luego de la muerte de afroamericanos a manos de la policía.

Este mes, el presidente Donald Trump, quien se puso claramente más del lado de la policía que de las familias de las víctimas, pidió al Departamento de Justicia que identificara jurisdicciones que, en su opinión, no estaban haciendo cumplir la ley.

En un comunicado, el Departamento de Justicia dijo hoy que las autoridades de Nueva York, de las occidentales Portland y Seattle se mostraron indulgentes con la violencia de las protestas y no adoptaron medidas para contrarrestarlas.

Los Gobiernos municipales señalados “permitieron la persistencia de la violencia y la destrucción de propiedades y se negaron a adoptar medidas razonables para contrarrestar actividades criminales”, dijo el Departamento de Justicia, citado por la cadena CNN.

La nota agregó que, por ello, fueron declaradas “jurisdicciones anarquistas”.

La respuesta de Nueva York

El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, rechazó la decisión y dijo que tal categorización no se corresponde con la realidad que él mismo vio horas antes al pasear por la ciudad.

“Vi paz, tranquilidad, vi gente haciendo cosas, gente entusiasmada de que sea el primer día de clases…vi de todo menos anarquía”, declaró en su conferencia de prensa diaria.

“Este es solo otro de los juegos del presidente Trump. Es insultante para la gente de Nueva York, y su intención de retener nuestros fondos de financiación es inconstitucional”, agregó.

El equipo legal de la ciudad anunció que irá a los tribunales si el Gobierno federal retira fondos que corresponden a Nueva York.

En su orden del 2 de septiembre, Trump dio al director de la Oficina de Manejo y Presupuesto 30 días de plazo para preparar directivas sobre restricciones de fondos para aquellas ciudades que fueran incluidas en la lista del Departamento de Justicia.

Esos fondos representan una enorme porción del presupuesto anual de Nueva York.

Para justificar su decisión, el Departamento de Justicia mencionó la creciente violencia armada en Nueva York, recortes en el presupuesto de su policía y la decisión de varios fiscales de no presentar cargos por protestas ocurridas meses atrás.

“No podemos permitir que dinero federal de los contribuyentes sea malgastado mientras la seguridad de la ciudadanía no se protege”, dijo el fiscal general y secretario de Justicia, William Barr, en un comunicado.

“Confío en que las ciudades identificadas hoy por el Departamento de Justicia reviertan su curso de acción y empiecen a tomar en serio el desempeño de las funciones básicas de gobierno y empiecen a proteger a sus propios ciudadanos”, agregó.