Después de una reunión entre el ministro nacional de Educación Nicolás Trotta y su par porteña, Soledad Acuña, se llegó a un principio de acuerdo para que 6500 alumnos de la Ciudad de Buenos Aires puedan volver a clases. O al menos a un entorno educativo.

La idea es que los jóvenes puedan asistir a sus escuelas pero tomar clases en los patios y en los polideportivos para mejorar las condiciones y evitar los contagios. Se trata de aquellos alumnos que se desconectaron de las clases virtuales ya sea por falta de conectividad o de acompañamiento de sus padres o algún adulto.

 

Además de este principio de acuerdo, los funcionarios acordaron mantener una mesa permanente para seguir evaluando alternativas para la vuelta a clases.