Cuando uno está en un lugar y le toca armar las valijas, las despedidas siempre son dolorosas. Y más si también uno se tiene que despedir de grandes amigos. Luis Suárez vivió una muy emotiva jornada con sus ex compañeros de Barcelona.

El Pistolero no continuará en la entidad culé ya que no es prioridad Ronald Koeman y tras una frustrada negociación con Juventus, en las próximas horas será anunciado como refuerzo de Atlético de Madrid de Diego Simeone.

En ese sentido, en la mañana de este miércoles, el delantero uruguayo concurrió al entrenamiento para despedirse de sus amigos y al retirarse del complejo deportivo se lo notó con lágrimas en los ojos.

Suárez llegó al elenco catalán en 2014, luego de completar una temporada tremenda con Liverpool. Estuvo seis años en el club y levantó diez títulos locales, aunque la suerte le fue esquiva en el plano internacional. En lo personal como jugador, se convirtió en el tercer máximo goleador de la historia del Barcelona, con 198 tantos en 283 partidos.