Después de su contagio en el US Open, el francés abandonó cuando perdía 6-4 y 2-0 ante Casper Ruud en Alemania y en la rueda de prensa dijo que disputó el partido con permiso de los organizadores ya que previamente había dado positivo de Covid-19 en el test.

Muchos deportes han retomado su actividad con la pandemia de coronavirus todavía muy vigente. Gran parte de las disciplinas transcurren sin grandes sobresaltos pero en el tenis mundial hay un caso que es realmente sorprendente. Es el del francés Benoit Paire, número 25 del ranking ATP, quien acaba de confesar en una rueda de prensa que jugó con el test positivo de COVID-19. El jugador galo no sale de ese calvario desde hace varias semanas y en Hamburgo ha desatado el escándalo.

Después de abandonar su partido de la primera ronda del torneo germano cuando perdía por 6-4 y 2-0 ante el noruego Casper Ruud, el jugador galo de 31 años confesó que la organización le permitió jugar pese a su condición.

“Las reglas son distintas en Alemania y le quiero dar las gracias al médico y al torneo, ellos me dejaron jugar. Di negativo ayer, pero en otras dos pruebas di positivo. La regla aquí es diferente, así que la ATP tiene que explicar cuál es la regla. En París hay jugadores que han dado negativo pero como su entrenador ha dado positivo, no pueden jugar. Aquí en Alemania das positivo y sí puedes jugar”, explicó en la rueda de prensa posterior al encuentro con Ruud.

Al ser consultado sobre los protocolos y medidas de seguridad, Benoit Paire respondió que lo encerraron en su habitación y que solo se le permitió salir durante una hora de práctica y su partido, según informó el periodista Tumaini Carayol de The Guardian en las redes sociales.

El jugador también comentó en la conferencia de prensa que un médico en Francia le dijo que tiene un 50% de posibilidades de dar positivo en la prueba en París porque todavía tiene residuos del virus en el cuerpo, por lo que corre peligro su participación en Roland Garros a partir del próximo domingo.

El calvario de Paire inició hace tres semanas cuando fue el único tenista que dio positivo en los test que se realizaron antes de la disputa del US Open, donde no pudo participar e incluso trajo problemas a algunos de sus compatriotas. Se marchó muy molesto de Estados Unidos y que calificó al protocolo del torneo estadounidense como una “falsa burbuja”.

Su regreso a la actividad no ha sido nada satisfactorio, ya que desde que se reanudó el tenis profesional ha sumado tres eliminaciones en primera ronda: Cincinnati, Roma y Hamburgo.