Lo dijo el ministro de salud de Santa Cruz. Admitió que el sistema “está colapsado”. Médicos y enfermeras locales dicen que están “agotados”.

El Hospital Regional de Río Gallegos se ha convertido en el “hospital COVID”. Así lo definen trabajadores de la salud del centro público asistencial de la capital de Santa Cruz. Es que sectores como cirugía y maternidad han sido afectados a personas que presentan contagios de coronavirus. Y también la Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica. Actualmente hay 25 internados en Terapia Intensiva y solo 4 no son por la pandemia.

​Además, trabajadores del hospital le confiaron a Clarín que el personal de salud “está agotado”, principalmente el sector enfermería. Y no hay demasiado recambio. Por el momento a Santa Cruz ha llegado personal de refuerzo del hospital Garrahan de Buenos Aires, sobre todo del sector de enfermería (alrededor de 10 personas).

En el hospital se está utilizando la transferencia de plasma “con buenos resultados” en los adultos. Por el momento “solo hay un menor alojado en terapia intensiva pediátrica” y en lo que va de la pandemia “han sido 10 los menores contagiados. Y un dato más: en los últimos días hubo 8 embarazadas que presentaron COVID. Pero ninguno de los recién nacidos dio positivo.

​Una situación alentadora ante la ola de contagios que desde mediados de junio hizo estragos en Río Gallegos y en varias ciudades de Santa Cruz. La provincia tiene hasta hoy 1.256 casos activos. De los cuales 1.034 son de Río Gallegos y 127 de El Calafate, los lugares con más contagios. Suma en total 48 muertos.

Algunos pacientes con coronavirus habían sido derivados a El Calafate donde el centro asistencial es de alta complejidad. No se trasladan más por la ausencia de recurso humano. En El Calafate se encuentra el SAMIC un centro de alta complejidad donde suelen aparecer casos graves sobre todo de alpinistas que viajan a El Chaltén para tratar de hacer cumbre en el Fitz Roy y sufren algún accidente.

En la mañana de este miércoles, el ministro de Salud de la provincia Claudio García reconoció que el sistema de Terapia Intensiva “está colapsado” y le pidió a la comunidad que “tome conciencia del problema”. Dijo que “la capacidad del sistema se encuentra en su máximo nivel, necesitamos un compromiso muy grande de toda la comunidad”.

García explicó que “esto es dinámico y nuestra preocupación era no llegar a saturar la capacidad de la unidad de terapia intensiva. Por eso apelamos a la responsabilidad de la comunidad en este momento donde es indispensable cortar con la cadena de contagios”.

“Ayer estábamos cerca del 92% de ocupación, y a raíz de los acontecimientos de las últimas horas, con el agravamiento de la salud de algunos pacientes hemos llegado a la ocupación plena en la UTI del Hospital Regional”, aseveró el funcionario.

“Hoy no hay camas en terapia intensiva para nadie. La situación es preocupante, y varía de manera constante. Venimos preparando el sistema de salud desde el primer día para poder afrontar todas aquellas situaciones que podrían generarse a partir de la pandemia”.

García informó que el promedio de ingresos de pacientes graves a la UTI en el último mes está entre dos o tres por día, y agregó que “el sistema se encuentra en capacidad plena, porque tenemos que cortar con esta movilidad”.

El funcionario advirtió que “las situaciones de estrés por las que atraviesa el personal de salud, que se encuentra trabajando a destajo, requiere que colaboremos extremando los cuidados y evitando exponernos y exponer a nuestros seres queridos. La situación es dinámica en extremo. Cuando los los pacientes llegan a terapia intensiva están en un estado crítico y muchas veces es muy difícil estabilizarlos y requieren mucho tiempo de trabajo y dedicación. Lo que todos podemos hacer es evitar seguir contagiándose “, afirmó.

Río Gallegos pasa el peor momento de la pandemia. Con una situación que puede desbordarse aún más. “Esto va para largo”, confiaron a Clarín trabajadores del hospital.