Cuatro días antes de decretarse la cuarentena estricta, el 20 de marzo de este “olvidable” 2020, los jardines maternales no pudieron volver a abrir sus puertas. Como informó El Litoral a fines de junio, los responsables de estos establecimientos educativos elaboraron un protocolo y tenía “todo listo” para recibir a los más pequeños. Sin embargo, nunca llegó el visto bueno de las autoridades provinciales.

En estos seis meses, los dueños y trabajadores de jardines realizaron innumerables protestas y consiguieron que los incluyan dentro de los subsidios que otorga el gobierno provincial para aquellas actividades que no pueden volver a desarrollarse.

Este jueves hicieron una nueva manifestación, que buscó ser más simbólica aún: instalaron una carpa negra en la Plaza 25 de Mayo, frente a Casa de Gobierno. La protesta se extendería hasta las 16.

En primera persona

Fernando Collados, uno de los referentes de la lucha que persiguen los propietarios y docentes de jardines en esta época, es quien brindó detalles de la nueva “cruzada” para visibilizar los inconvenientes.

“Es una movida que se inició en Rosario a la cual decidimos sumarnos y se hace todos los jueves. Uno de los motivos del reclamo, es que los ATP puedan alcanzar a todas las instituciones, porque hubo algunas que recién en agosto los cobraron por primera vez. Esa fue (y es) una lucha muy dura”.

En cuanto a los subsidios provinciales, Collados comentó: “Desde el Estado no hubo un acercamiento, siempre fue a través de manifestaciones, pedidos y reclamos nuestros que realizamos tocando todas las puertas. Y terminaron llegando después de un largo proceso que incluyó mucho pedido de información, datos y protocolos presentados, muchas veces ignorados. Ahora es otra la situación epidemiológica y no estamos pidiendo reapertura, como hace unos meses atrás, sino que los subsidios lleguen todos. En septiembre se completaron más. Algunos que recibieron entre 10 y 50 mil pesos, se les incrementó un poco la ayuda (como máximo a 75 mil pesos). Pero si hablamos de jardines que tienen en promedio 8 docentes, con unas leyes sociales de 60 mil pesos, con alquileres de 40 a 150 mil pesos, y que se debe pagar la otra mitad de sueldo, las ayudas no terminan siendo reales, seguimos endeudándonos”.

Respecto al apoyo político, Collados fue muy claro. “Hay un proyecto presentado en el concejo por un presupuesto de educación para ayuda a los jardines. También hablamos con muchos diputados y senadores. Hay una ley que sale ahora, que ya tuvo media sanción en diputados (concretamente es una ayuda económica para jardines maternales y de infantes privados). Pero según lo que nos dicen, están duras las internas. Por eso pedimos por favor que se trate esto sin tintes políticos, porque la norma habla sobre montos que son adecuados y reales para mantener a las instituciones”

Recursos propios

“Seguimos todos trabajando y ocupándonos, más allá de lo virtual con los alumnos que es mínimo. Algunos les enviamos materiales a las casa. Pero los padres están contratando otros espacios o personal para que vaya a los domicilios a cuidar a los chicos porque están trabajando y deben cuidar su economía. Cada vez son menos los padres que están abonando. Por eso hacemos rifas, bonos, empanadas, canelones, etc. Todos los meses le metemos algo de fuerza con eso, que alcanza para terminar algo de lo que se debe abonar por mes. Los impuestos siguen igual, no nos han eximido de nada. Incluso algunos con aumento”, concluyó Collados acerca de la realidad que vive su sector.