Un equipo del Ministerio de Salud de Nación está en Santa Fe para profundizar estrategias de detección del virus. Fuerte apelación a la responsabilidad individual para evitar la escalada de casos y cuidar al personal de salud. En pocos días quedará habilitado el ex Hospital iturraspe para casos de Covid.

De 422 casos al inicio de julio a los 32.805 este jueves. Esos son los números que mira el secretario de Salud de la provincia, Jorge Prieto, para establecer que Santa Fe está atravesando una situación crítica en el contexto de la pandemia por Covid; tanto por el nivel de ocupación de camas como por la altísima demanda que tiene el personal de salud. También es el argumento para insistir en la importancia de respetar los límites que se establecen en aquellas actividades permitidas, que no incluyen aún reuniones sociales y afectivas.

La charla de El Litoral con el funcionario tuvo lugar este jueves por la tarde, al cabo de una jornada de permanentes reuniones y novedades, que incluyó por la noche el anuncio de aperturas y restricciones de algunas actividades para tratar de contener una cifra de contagios que sigue en aumento, que seguirá creciendo en las próximas semanas y que, si se confirman las proyecciones, podría duplicarse a fin de año.

Para colaborar con nuevas estrategias de trabajo territorial llegó este viernes a la capital provincial un equipo del Ministerio de Salud de la Nación que tenía previsto reunirse con referentes de establecimientos geriátricos, con el sector privado, municipios y bioquímicos.

“La nuestra es una de las provincias más acompañadas por Nación en la pandemia”, explicó Prieto. Con el equipo llega un nuevo cronograma de trabajo para el plan Detectar: viernes y sábado en Rafaela; lunes y martes en esta ciudad, y miércoles y jueves en Santo Tomé. “Es un equipo interdisciplinario con un camión sanitario que sigue la determinación de las estrategias que establece la provincia”, amplió el secretario sobre una de las medidas que se pusieron en marcha y que se suman a una vigilancia epidemiológica extrema y al diagnóstico precoz con el fin de contener la propagación del virus.

Estrategias

Hemos descentralizado la toma de hisopados en la zona norte con el Protomédico, Sayago y Mira y López, y en Santo Tomé”. Además de las carpas que se instalaron recientemente, “en el Protomédico tenemos un servicio de atención a domicilio para las personas que no se pueden trasladar y como en el Cemafe, si están con movilidad, se hace el hisopado, previo turno”.

La capacidad de analizar muestras se amplió en forma notable con la incorporación de más centros de diagnóstico de PCR: “Primero fue el Cemar, en Rosario; luego el Laboratorio Central que ya cuadruplicó (y más) su capacidad de respuesta, y más tarde el Hospital Centenario conjuntamente con la Universidad Nacional de Rosario, el Hospital de Niños zona Norte, el Hospital Provincial y el Hospital Escuela Eva Perón.

A todo esto, se suman los test rápidos que en el término de 15 a 45 minutos permiten saber si una persona es positiva. Y además los tests de seroprevalencia que miden anticuerpos con lo cual vamos a establecer cómo ha circulado el virus entre personal de salud que asiste en los efectores con asistencia exclusiva de Covid y la población general de salud que trabaja en comunidades cerradas: “Esos van a ser los puntos estratégicos para estos test de seroprevalencia, que se llaman así porque miden anticuerpos”, explica.

– Son todas estrategias orientadas a detectar de manera precoz la presencia del virus y evitar la propagación.

– En este momento la manera de ganarle la batalla al virus es trabajar en el territorio porque una vez que la persona está hospitalizada la batalla la ganó el virus. Por eso tenemos que anticiparnos.

Recurso humano

 Más allá de las camas y el equipamiento técnico, el personal es el factor fundamental en este contexto. “No olvidemos que una parte de ese recurso está aislado o padeciendo Covid, por lo cual hay bajas en el sistema sanitario”, advirtió Prieto. En esa línea, señaló que “uno de los principales inconvenientes que estamos teniendo en cuanto a camas críticas y camas disponibles, fundamentalmente en la zona sur, es el recurso humano. Por eso la estrategia es centralizarlo y no dispersarlo”, evaluó, en alusión a la próxima inauguración del hospital de Coronda para pacientes Covid.

– ¿Que porcentaje de personal sanitario se contagió de Covid?

– Un número certero no lo podría decir, pero si que estamos por encima de la media nacional en contagios. La media nacional está en 10, 12 %; al inicio teníamos entre 14 y 15 % y cuando se extremaron los cuidados y se pasó al monoempleo bajó al 7 u 8 %. Ahora estamos en un 10 % por la alta demanda. Los factores de riesgo de infección son la alta demanda, el estrés y la fatiga del trabajador sanitario que está expuesto muchas horas. Si miran el video (que elaboró la provincia y se difunde por las redes sociales) de cómo quedan los rostros después de quitarnos el equipo de protección personal, realmente se tiene una idea. Son muchas horas al pie…

– ¿En qué momento de la pandemia estamos ahora?

La provincia está atravesando en este momento una situación crítica, considerando dos factores fundamentales: el número de ocupación de camas y el número de casos que se sucedieron hasta el día de hoy desde el inicio de la pandemia. Tenemos 30.800 casos confirmados a la fecha con lo cual esperamos en proyección a fin de año el doble de casos de los que estamos teniendo hoy.

Algo a tener en cuenta en esta propagación viral es que al 10 de julio teníamos 430 casos aproximadamente y hoy tenemos 30.800 en dos meses y días. El virus no camina, así que eso tiene que ver con una sola cosa: la movilidad. No queremos sancionar y quitar flexibilizaciones, pero sí queremos que se respeten todo lo que se ha permitido: si se permite mantener un bar abierto con un porcentaje de ocupación, es necesario que se cumpla. Queremos que sigan trabajando, pero bajo esa normativa que es la única que tenemos para cuidarnos y evitar que los sistemas colapsen. Y van a colapsar mientas no bajemos el promedio de casos por encima de 1000 como estamos teniendo ahora.

El porcentaje de ocupación de camas en Rosario, entre lo público, privado y municipal, es del 97 % y un 62 % en Santa Fe que en la contingencia puede llegar a prestar (apoyo) a la zona sur. Pero esta es una situación espejo que vamos a vivir en tres o cuatro semanas, y la que vamos a ver un mes y medio después que en el AMBA. Nosotros miramos la imagen hacia atrás, pero esto nos ha sacado de toda media.

– Tal vez es muy pronto para hacer un balance, pero ¿qué pasó para que se llegue a esta situación a pesar del trabajo territorial que ya se venía haciendo en la provincia?

– Seguimos remarcando que la principal fuente de propagación fueron las reuniones sociales, los eventos, los fines de semana largos, la sociabilización interna. Hoy estamos en una etapa de la pandemia que es totalmente diferente al inicio, porque en aquel momento pudimos actuar de manera temprana aislando a las personas en su domicilio y fueron muy pocos contagios horizontales dentro de la familia. Antes tenías tos, dolor de garganta, dificultad respiratoria y hoy esos síntomas han cambiado. Si hoy venís con una erupción cutánea, un trastorno gastrointestinal y un proceso respiratorio agudo, sospecho primero que es Covid.

La situación actual es totalmente diferente a la que veníamos transitando estos meses atrás. La curva de casos venía aplanada desde el uso obligatorio del tapabocas y luego llegó el Día del Padre, el Día del Amigo y de ahí se gatillaron los casos. No me olvido de esos 422 a principios de julio y los 30.800 (que a la noche ya eran 32.805) que tenemos hoy.

Y no es porque no se hayan hecho acciones sanitarias. Con el Plan Detectar dimos tres vueltas a toda la provincia, ahora está el camión sanitario de la Nación extremando el trabajo territorial. Si se mira el dato de descartados se ve que es impresionante lo que se ha trabajado, pero tenemos una positividad del 50 %.

– ¿Cómo se puede concientizar sin alarmar?

– Llevamos tanto tiempo de esta Dispo (distanciamiento). No es una cuarentena porque nadie nos encerró en ningún lado, salvo durante el Aislamiento social, preventivo y obligatorio (Aspo) inicial que fue, en ese momento, lo más atinado. Emocionalmente estamos todos mal, desde los que trabajamos en salud hasta el comerciante y las familias. Tenemos que educarnos para este nuevo escenario, para esta nueva forma de vivir que es la prevención. No tenemos otra.

– Al menos hasta que haya una vacuna.

– Y la proyección de la vacuna es para el primer trimestre largo del año que viene. Hasta que no tengamos vacuna, no nos queda nada más que esto.