La secretaria de Hacienda, Carolina Piedrabuena, dijo que la recaudación cayó un 17%: son $ 700 millones (ajustado por inflación) respecto al mismo periodo de 2019. Se percibió el 11% de las transferencias provinciales y nacionales estimadas.

Los anuncios que este martes hizo el intendente Emilio Jatón de salir a socorrer a sectores económicos de la ciudad muy golpeados por la pandemia llamaron la atención y obligaron a hacer una pregunta clave: ¿con qué plata?

Las cuentas municipales están raquíticas. Las restricciones sanitarias impusieron un parate económico, y eso es un boomerang para la administración de la ciudad: si caen los ingresos de las actividades, cae la recaudación municipal. Así y todo, el intendente decidió destinar lo poco que tiene a los rubros más castigados. Después de escucharlos, entendió el gran esfuerzo que están haciendo y resolvió acompañarlos con “el esfuerzo del municipio”, dijo.

Recursos en caída

En una entrevista con El Litoral, la secretaria de Hacienda, Carolina Piedrabuena, detalló algunos de los números que sigue de cerca con el intendente para proyectar el destino de la ciudad en medio de las restricciones sanitarias. En el primer semestre de este año se percibió un 33.4% de los recursos que se habían previsto en el presupuesto: el 31% de origen municipal, el 35,7% de origen provincial, y el 34,7% nacional. De transferencias nacionales o provinciales, solo se recibió un 11% de lo estimado.

En cuanto a la recaudación, la variación de los primeros 6 meses 2019/2020 (ajustado por inflación) es de -17.30% de caída, lo que implica unos $ 700 millones menos.

Las medidas que anunció el intendente serán, sin dudas, otro impacto a la recaudación:

– ¿Cuánto se dejará de recaudar por exenciones y condonaciones y cuánto será el gasto total de los subsidios?

-Con relación a los tributos , la estimación dependerá de las declaraciones juradas de los contribuyentes, obviamente, para ver el impacto real, pero se estima en $ 28 millones.

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Deudas y proveedores

-¿Cómo están hoy las cuentas municipales?

-Bien, nosotros asumimos con una Municipalidad que en la Cuenta de Inversión refleja una deuda total de $ 1.880 millones, es decir, subió 400 millones más de los que teníamos cuando hicimos el corte en diciembre. Venimos trabajando diariamente con todos los proveedores, sino la posibilidad de actuación de la municipalidad sería limitada, y hemos puesto en marcha el pago a todos ellos, como el pago de la recolección de basura que era una deuda bastante importante. Una vez que finalizamos eso, nos quedan algunos sectores que vamos a trabajar en lo que queda del año.

La deuda representaba un 20% de los recursos municipales, imaginen que la de la provincia era de un 10%. Venimos haciendo un esfuerzo enorme y creo que el quid de todo esto está en cómo uno administra, cómo se trabaja hacia adentro de la administración. En cada una de las compras se amplió la compulsa y cuando mayor cantidad de proveedores participan, en general conseguimos mejores precios. Así que una buena administración y la austeridad nos permiten pararnos en este momento y decir ‘es el momento de ser solidarios’; este es el momento en donde no podemos mirar para el costado, tenemos que mirar a todos los sectores que hicieron un esfuerzo y como Municipalidad poner el nuestro. Las finanzas siguen mal, como en todos los municipios de la provincia, pero si nosotros no hacemos un esfuerzo en este momento no hay otra oportunidad, es ahora.

-¿Pero de dónde salen los recursos para afrontar esto?

-En el caso de las exenciones es una definición de un no ingreso. En el caso del transporte público de pasajeros, es un gasto que nosotros teníamos previsto pero al no haber corte de boleto efectivamente no se les distribuyó; son recursos que estaban previstos. Cuando cae la recaudación lo que uno tiene que hacer es mirar hacia adentro y ver qué cosas se pueden dejar de hacer que no impidan la continuidad normal de la administración. Esta última semana hemos licitado la desobstrucción de desagües y casi $ 9 millones de materiales eléctricos. Es decir, una vez que uno garantiza el pago de salarios y los gastos para los servicios básicos, está en condiciones de hacer este tipo de cosas.

– La pandemia le pasó por encima a lo proyectado en el presupuesto ¿Qué es lo que no se va a poder hacer este año por esta redistribución de recursos?

-Hemos intentando que todo lo planificado se ponga en marcha: las obras en el anfiteatro, en el cementerio, parque del Sur y Garay, las obras de bacheo. Lo hemos hecho en menor medida, pero hemos avanzado. Por supuesto que cuando hay caída de la recaudación se reconvierten un montón de cuestiones o se crean formas más creativas a la hora de pensar las políticas y se ponen en marcha.

-¿En cuanto cayó la recaudación?

-Un 17% en el primer semestre, eso representa en términos reales, si uno le aplica la inflación, unos $ 700 millones menos de lo que hubo en el primer semestre del año pasado. Es decir, para adquirir los mismos bienes y servicios, hubo $ 700 millones menos. A pesar de eso, todo tiene que ver con cómo uno encara la administración y la gestión. Y una buena administración nos permite acomodar las cuentas e ir saldando cada una de las deudas. No creemos que vayamos a saldar absolutamente todo este año, de hecho lo planteamos así en el presupuesto pero me parece que vamos camino a una buena administración, austera, y a que este municipio salga adelante como todos queremos.

-¿Qué recursos se recibieron de parte del gobierno provincial?

-Por ahora hemos recibido lo que tiene que ver con fondos Covid para los centros de aislamiento. Respecto a lo que tiene que ver con la emergencia, con la famosa ley de necesidad tenemos en marcha un pedido extraordinario -que era lo que correspondía por ley- de $ 64 millones que entendemos en estos días la provincia va estar transfiriendo.

-Entonces ¿ve viable la economía de la Municipalidad?

-Creemos que la economía de la administración de la municipalidad es viable, por supuesto si no sigue la caída que observamos en el primer semestre. Entendemos que con la reapertura de las actividades mejorará la administración municipal, que si se consiguen los recursos de la ley de necesidad vamos a poder sanear varias de las deudas que tenemos. La verdad, somos optimistas en que tenemos que acompañarnos todos juntos para que los que más padecieron en este momento de la pandemia salgan adelante, porque la salida es solidaria y en conjunto.