La ex ministra de Educación consideró que se podría haber retomado la presencialidad tiempo atrás, en localidades con bajo riesgo sanitario. “Ahora no se puede pensar en un retorno masivo”, alertó. Y opinó que deben reforzarse estrategias para recuperar y fortalecer el vínculo pedagógico. “La deserción es muy grave”, enfatizó.

La actual diputada provincial por el Frente Progresista, Claudia Balagué, desaconsejó el retorno “masivo” a las aulas en la provincia partir del momento crítico que se atraviesa en términos sanitarios. Sin embargo, consideró que “se perdió mucho” tiempo durante los meses en los que no se registraron casos y se podría haber retomado la presencialidad. En diálogo con la prensa, la ex ministra de Educación consideró imprescindible trabajar para reestablecer el vínculo pedagógico, y advirtió sobre las “alarmantes” cifras de abandono escolar.

– ¿Considera que se debe promover el retorno a las aulas en la provincia?

– Por el momento crítico que estamos viviendo, una vuelta masiva a las aulas me parece imposible porque la situación sanitaria es compleja, y hay que tener mucha responsabilidad por el grado de estrés con el que está trabajando el personal de salud, y además, para que todos los que requieran de atención médica la puedan tener. Debo aclarar también que no entiendo por qué abren los shoppings y los bares y se siguen generando aperturas, cuando estamos en una situación cercana a la del pico de contagios en nuestra zona. En cuanto a la educación, creo que si bien no pueden darse estas instancias de apertura, sí hemos perdido mucho tiempo en no generar vínculos pedagógicos a partir de propuestas que se generaron, incluso, en la Legislatura. Hay que pensar creativamente en otras cosas que, además, se están haciendo en otras provincias o países latinoamericanos, como buscar espacios de cercanía, trabajar con reemplazantes, utilizar con grupos reducidos hasta clubes, bibliotecas populares y todos los sitios que se puedan emplear en ese sentido. Y por supuesto, reforzar más la tecnología con respecto a la distribución de dispositivos tanto para estudiantes como para docentes. Porque no nos olvidemos que nosotros ni siquiera pudimos empezar el ciclo lectivo con normalidad, a diferencia de lo que pasó en el hemisferio norte donde lo estaban terminando. Lo que creo que hay que priorizar es el vínculo, la relación docente – estudiante de todas las maneras posibles. Esto es mucho trabajo, mucha territorialidad y mucha inversión, que es lo que veo que no se está dando desde el gobierno provincial. Me parece que hay que hacer foco en eso.

– ¿Considera que durante estos meses ese vínculo no se ha podido establecer o construir desde la enseñanza virtual?

– Creo que se logró en muchísimos casos, diría en la mayoría, pero tenemos una gran deserción y un gran abandono escolar particularmente en el nivel secundario. Eso lo referencian permanentemente los profesores de secundaria que por ahí dicen ’empecé con 24 estudiantes, sostuve un tiempo el vínculo y hoy me quedan cuatro’. Esto influyó negativamente como también la falta de apoyo a los docentes en cuanto al aporte tecnológico y propuestas. Lo único que han bajado (desde del Ministerio de Educación) son circulares muchas veces confusas que no apoyaron al docente en el gran esfuerzo que estaban haciendo.

– ¿Ese abandono es más marcado en el nivel secundario que en el primario?

– Sí, totalmente. Siempre el abandono está focalizado en la secundaria y ahora lo que sucede es que se incrementan las brechas de desigualdad. Hay familias que le dicen a los docentes que tuvieron que vender las computadoras porque ya no tenían para comer. Otros, que no podían conectarse nunca. Hay situaciones realmente extremas y creemos que el abandono va a ser un problema grave en los próximos meses y en el futuro; los índices son alarmantes. Hay que poner el foco allí; hay estrategias para resolverlo pero hay que aplicarlas.

– Es sencillo hablar con el diario del lunes pero ¿considera que se perdió tiempo en no recuperar la presencialidad en escuelas rurales durante meses en los que no se registraban casos?

– Sí, es un tiempo perdido porque, reitero, si uno hace un trabajo territorial escuela por escuela y pueblo por pueblo, se podía haber retomado aunque fuese por unos meses ese vínculo y no estaríamos en la grave situación en la que estamos. Pero recordemos que este gobierno tardó hasta en designar a los directores regionales, es decir, todo lo contrario de lo que se debe hacer en materia de trabajo territorial que es apoyar las delegaciones regionales de Educación. Se demoró hasta la resolución de las paritarias.

– ¿Qué opina sobre la posibilidad de dictar clases en patios y espacios al aire libre?

– Creo que fueron acciones de marketing porque ni los docentes están de acuerdo. Ninguna estrategia educativa se puede diseñar desde un escritorio. Hay que dialogarlas mucho con los docentes; que estén convencidos porque ellos y los estudiantes son los protagonistas. Y si esto no fue adecuadamente dialogado, no hay forma de llevarlo a la práctica, aunque se proponga como algo que sale en la tapa de los diarios. Todo debe construirse y dialogarse con los protagonistas.

– ¿Está de acuerdo con el concepto de ciclos y no de año calendario para la enseñanza y aprobación de contenidos aprendidos?

– Sí, totalmente. Hay que hacer un seguimiento personalizado de los estudiantes porque no todos han tenido las mismas oportunidades y no debe pensarse en un esquema tradicional de contenidos, de exámenes únicos para todos iguales y uniformados, sino que hay que pensar en las posibilidades que tuvo ese estudiantes, cómo se esforzó, qué acompañamiento tuvo y a qué resultados pudo llegar. Creo, incluso, que la vuelta a clases va a ser así; hay que achicar esa brecha y con atención de grupos pequeños.

En revisión

La ministra de Educación, Adriana Cantero, participó de la reunión virtual de las y los ministros de Educación de todas la provincias junto al ministro Nicolás Trotta, que sirvió para monitorear el avance en la implementación de las resoluciones tomadas por el Consejo Federal de Educación durante la pandemia, y debatir sobre nuevos acuerdos, conforme a la dinámica de la situación epidemiológica y a la diversidad nacional, siempre honrando la autonomía y el federalismo.

En el encuentro se trató, como criterio general, la adopción de un parámetro objetivo de bajo riesgo en base a dicha guía de análisis epidemiológico, adecuado a cada provincia, región o localidad, que resulte apto para el reinicio de las actividades educativas presenciales, y que reemplazará al fijado en la Resolución N° 364/2020, que preveía una tasa regular mínima o nula de contagios en zonas urbanas y periurbanas.

Por su parte, la cartera educativa de la Nación puso a consideración, en respuesta a la genuina preocupación de la comunidad educativa, alternativas para la revinculación y el acompañamiento a estudiantes, el retorno de últimos años de primaria y secundaria y el cierre escolar del año, a ser considerada por cada una de las jurisdicciones, y que luego serán tratadas en el seno del Consejo.