Ocurrió en el límite interprovincial con Córdoba; mientras el fuego acechaba las localidades de Achiras y La Punilla.

“Muéstrame un héroe y te escribiré una tragedia”, es una frase que se le atribuye al escritor Scott Fitzgerald, una de las mejores plumas estadounidenses del siglo XX. El héroe, en la historia que sigue, es un bombero voluntario de Achiras, una localidad de unos 3000 habitantes ubicada en Córdoba, y la tragedia fue filmada por un productor agroindustrial que no podía creer lo que veía: una “barrera burocrática en momentos de emergencia”.

La situación reflejada en el video sucedió esta semana en la ruta 30, cuando uno de los campos de la zona comenzó a arder. El incendio llegó a tener una dimensión de 37 kilómetros: avanzó por las sierras, tanto del lado de Córdoba como de San Luis.

En la filmación se ve a Lucas Mengoni, tesorero de los Bomberos Voluntarios de Achiras, explicándole a dos agentes que “al llegar al cruce de la frontera con San Luis no los dejaban pasar. A unos kilómetros, las llamas comenzaban a extenderse.

Los efectivos policiales entendían perfectamente: ellos mismos, miembros de la Brigada “Puma” de la provincia de Buenos Aires, habían sido convocados por la administración puntana para reforzar el trabajo, pero el propio gobierno puntano, que les había pedido ayuda, tampoco los dejaba pasar.

“No los dejaban mover para apagar los incendios porque les estaban haciendo el hisopado”, explicó Mengoni.

Ingreso prohibido
Desde que se decretó la cuarentena obligatoria en marzo, el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, extremó las medidas de circulación y cerró los accesos a la provincia.

Desde hace más de seis meses, la provincia puntana parece una isla o un castillo medieval: atravesar sus límites tiene ribetes de odisea. Hubo denuncias en la Justicia, pedidos de intervención del gobierno nacional y hasta un bloqueo de productores agropecuarios que no pueden entrar a sus campos.

Mengoni intentó convencer a los agentes de la frontera: les explicó de todas las formas posibles que era mucho más fácil acceder por la ruta 1, que atraviesa San Luis, y llegar en forma rápida y directa a la entrada principal del campo, donde estaba el foco del incendio.

Según contó, los policías pedían una autorización vía Whatsapp que nunca llegó. Mientras tanto, las llamas se seguían extendiendo.

“Si íbamos por otro lado teníamos que cruzar dos lotes intransitables. Si nos permitían pasar, nos guiaban con la policía, apagábamos el incendio y salíamos de vuelta escoltados por los patrulleros. Pero ellos me explicaban que la orden era que nadie podía ingresar: nos demoraron una hora y media, hasta que decidimos volver a Achiras y preparar todo por si el incendio llegaba al pueblo”, afirmó el bombero.

Cuando TN.com.ar se comunicó con él: se habían “activado” varios focos. Eran las 9 de la noche y seguían trabajando: no habían parado en todo el día. Las llamas estaban muy cerca de las casas.

Durante el lunes y el martes surgió una batalla que parecía no tener fin. “Ibamos y veníamos del cuartel. La gente nos ayudaba con lo que tenía: mangueras, gomas, ropa mojada, todo para defender los pueblos”, describió. Finalmente, lograron apagar los focos principales y el miércoles pasado el fuego cedió.