Sus empleadas son las testigos claveLuego de la muerte del femicida, la fiscal María José Basiglio trabaja en el lugar del crimen junto al jefe del Cuerpo Médico Forense. El arma de alto calibre fue encontrada junto al cuerpo de la víctima: la autopsia comenzará a las 20 horas.

Poco después de las 14 horas, la fiscal María José Basiglio recibió el alerta, luego de que un vecino de Jorge Justo Neuss y su pareja, Silvia Saravia, llamara al 911: el empresario, parte de una de las fortunas históricas de la Argentina, había matado a su mujer de un disparo en su casa de la calle Hurlingham en el Martindale Country Club de Derqui, para luego tomar su arma y dispararse en la cabeza en un intento de suicidio. Neuss no murió de inmediato. Fue trasladado de urgencia al hospital Austral, gravemente herido en estado crítico.

Patrulleros en el country Martindale frente a la casa de Neuss.

Personal de la Comisaría 2° de Pilar intervino en un primer momento. Se encontró, primero, con Juan Jorge, hijo de la pareja, que había sido avisado del hecho, aparentemente por el personal de la casa, dos empleadas. Luego, llegó la fiscal.

Tras el fallecimiento de Neuss a las 15 horas en el hospital Austral, Basiglio inspecciona la escena junto al jefe del Cuerpo Médico Forense provincial: el cadáver de Saravia continuaba allí, mientras un equipo interdisciplinario contiene a los hijos de Neuss, que llegaron luego.

Se intenta determinar las lesiones en el cuerpo de Saravia y la trayectoria de la bala. Por lo pronto, tras ingresar a la escena, la fiscal Basiglio tiene dos certezas que son centrales para la causa: el femicidio fue cometido en el cuarto matrimonial, donde fue encontrada el arma, según investigadores de un alto calibre, 38 o 357, lo que establece la escena del crimen. Las dos empleadas, por su parte, estaban en la casa al momento del crimen.

Así, se convierten en las testigos clave del caso. Basiglio planea tomarles declaración testimonial lo antes posible para establecer una hipótesis del móvil del hecho.

Ante la Policía Bonaerense, según información de la causa, Juan Jorge Neuss, empresario como su padre, de 35 años, aseguró a los efectivos que llegaron a la casa de sus padres que habría sido diagnosticado recientemente con un cáncer avanzado y que su enfermedad habría desencadenado el crimen. En el entorno del femicida hablan de un supuesto pacto suicida, aunque información en la causa por lo pronto sugiere lo contrario.

Hay fuentes judiciales que también descreen de la idea del pacto suicida. “Si existió una depresión, entonces se debería determinar con un estudio psiquiátrico. Pero sería lo mismo que abandonar a su hijo enfermo”, hipotetiza un hombre de peso en los tribunales de San Isidro sobre qué puede pasar en el expediente bajo la firma del juez Nicolás Ceballos.

Así, Basiglio buscará confirmar o descartar ambas líneas investigativas. Podrá encontrar o no cartas o comunicaciones que expliquen el hecho. Juan Jorge aseguró que sus padres no tenían problemas de convivencia, pero, nuevamente, lo que declaren las empleadas será esencial. Por el momento, la calificación del hecho es de homicidio y suicidio.

Neuss, de 72 años, empleado del holding familiar, había integrado varias sociedades del entramado del clam de acuerdo al Boletín Oficial desde fines de los 90 como Opera House o Neuss Agropecuaria.

Silvia María Saravia, su víctima, era parte de la corporación: fue directora suplente de Neuss Sociedad Anónima, además de su socia en otras empresas como Mar del Sur Polo Club.

El cuerpo de Saravia fue retirado poco antes de las 18 por una salida de servicio en el country: la escena del crímen fue preservada por fajas.

La autopsia a la víctima comenzará después de las 20 horas.