Pandemia, bajante histórica de la Laguna Setúbal y quema de pastizales, son algunos de los ejes que aborda la Municipalidad diariamente. La responsabilidad social y el trabajo conjunto son las claves para mitigar los riesgos.

En el marco del Día Internacional de Reducción de Riesgos de Desastres, que se conmemora los 13 de octubre, la Municipalidad de Santa Fe recuerda y promueve las medidas de prevención frente a diversos hechos con el objetivo de mitigar y disminuir los riesgos.

En tal sentido, el municipio aborda la Gestión de Riesgos como una Política de Estado, con estrategias proactivas que permitan a los ciudadanos convivir con los distintos tipos de riesgos y adaptarse permanentemente.

En la capital provincial, históricamente, se asocia la Gestión de Riesgos con la crecida de los ríos o las inundaciones. No obstante, “desde antes de asumir la actual gestión decidimos tener una mirada más amplia del tema”, indica Cintia Gauna, Directora de Gestión de Riesgos de la Municipalidad.

En consonancia, Gauna señala que “actualmente nos encontramos con una bajante histórica de la Laguna Setúbal y una sequía que hace que los incendios se propaguen rápidamente”. Por tal motivo, uno de los ejes de trabajo del municipio en estos momentos es monitorear los incendios de pastizales con peligro de propagarse a viviendas en toda la zona periférica de la ciudad y zona de la costa.

En ese contexto, se realizan acciones coordinadas con los municipios vecinos, ya que en muchos casos los incendios comienzan en una jurisdicción y se extienden a otra. Asimismo, el municipio realiza acciones de vigilancia sobre las posibles amenazas mediante el monitoreo hidrometeorológico.

Operativos por COVID-19

Por otra parte, desde marzo la Municipalidad realiza diversos controles y acciones de concientización relacionados al COVID-10. Ya son 30.000 los test de anosmia que realizó la Municipalidad en los accesos a la ciudad y los bares. Paralelamente, todos los días se realizan controles a los colectivos que transportan personal del servicio penitenciario y policías que vienen de otras localidades.

A estas cifras se suman los 1.600 controles de temperatura y registro de datos que se realizaron meses atrás en la Terminal de Ómnibus a los pasajeros que venían del exterior.

En ese marco, la funcionaria destacó que “estamos convencidos de que la prevención es la base fundamental de la reducción del riesgo y ahora más que nunca es momento de aprender a convivir en este contexto, aplicando medidas de autoprotección y el cuidado del otro”.

Mirada integral

“Desde antes de asumir la gestión, planteamos como objetivo cambiar el paradigma del riesgo hídrico como único y exclusivo gran riesgo de la ciudad de Santa Fe. Por eso queremos abordarlo integralmente pero también de poner la mirada en otros riesgos. Todo eso con un enfoque de integración y coordinación de todos los servicios municipales, no gubernamentales, de la sociedad civil, articulando lo público con lo privado; entendiendo a la organización, la capacitación y el entrenamiento como pilares fundamentales”, repasa Gauna

En consonancia, la directora de Gestión de Riesgos añade: “Este concepto nos permitió al segundo día de gestión afrontar el impacto de una de las mayores precipitaciones que tuvo la ciudad”. Vale recordar que esa fecha cayeron en 18 horas 253 mm, con momentos de gran intensidad.

La funcionaria recuerda en esa oportunidad se trabajó en ejes operativos “facilitando el escurrimiento del agua con las cuadrillas en los puntos críticos; atención de las personas damnificadas, evacuación con 84 personas en total, y el traslado de 25 personas (adultos mayores, embarazadas, niños, etc.) y la habilitación de un Centro de Contención Ciudadana que permitió asistir a las personas que se negaban a abandonar sus domicilios, brindándoles abrigo, asistencia alimentaria, asistencia y médica”.