Varios países del viejo continente tuvieron que tomar medidas para controlar la abrupta cantidad de nuevos casos positivos.

En los últimos meses, varios países europeos creyeron que habían pasado lo peor de la pandemia del coronavirus y se establecieron algunos levantamientos de las restricciones, siempre tomando las medidas de seguridad pertinentes ante la falta de una vacuna. Sin embargo, hubo un gran ascenso de casos positivo en las últimas semanas, que produjo que varias naciones comenzaran a tomar medidas para “blindarse” hacia el futuro.

“La evolución del coronavirus en Europa es muy preocupante y la propagación de la enfermedad se “origina en casas y lugares cerrados o entre personas que no respetan las medidas de precaución”, advirtió el organismo de salud de la ONU (OMS).

“El número de casos diarios aumenta, los ingresos en los hospitales también”, afirmó el director de la sección Europa en la Organización Mundial de la Salud (OMS), Hans Kluge, en una rueda de prensa telemática.

En este contexto, cada país busco la manera poder resguardarse para no colapsar sus sistemas sanitarios correspondientes, que ya vienen golpeados desde los inicios del año y no auguran buenas noticias para las próximas jornadas.

Italia

La región de Campania, al sur del país, decidió cerrar todos los colegios hasta el 30 de octubre como medida para frenar el aumento de los contagios. Desde este viernes no se darán clases en las escuelas primarias y secundarias de Campania y también se suspenden las actividades didácticas presenciales en las universidades.

A nivel nacional, también se prohibieron las fiestas, incluso las ceremonias civiles o religiosas, en lugares abiertos al público y privados, en interiores o al aire libre, y con invitados no cercanos con la familia directa.

España

El Gobierno progresista español impuso este viernes por decreto un estado de alarma por coronavirus durante 15 días en Madrid y municipios aledaños para reinstaurar un confinamiento perimetral revocado por la Justicia tras un recurso del Gobierno regional conservador, al que acusó de “no hacer nada” ante un explosivo avance de la COVID-19.

Estas restricciones afectan a Madrid y a ocho municipios de la región, especialmente golpeadas por un aumento de los contagios. En total, más de 4 millones de habitantes no podrán salir de sus localidades salvo para trabajar o motivos de primera necesidad.

Además, la capacidad de los establecimientos quedará limitada y los bares y restaurantes deberán cerrar a las 23.

Francia

A partir de la medianoche de este viernes, se inicia un toque de queda en nueve áreas urbanas del país porque la alternativa de tener que aplicar un confinamiento general en dichas zonas tendría un costo económico de 5.000 millones de euros.

Las medidas compensatorias para las empresas previstas por el Gobierno para hacer frente a este toque de queda, que afectará a cerca de 20 millones de habitantes de la región de París y de otras ocho áreas urbanas con una muy alta incidencia de la epidemia, supondrán un gasto presupuestario de 1.000 millones de euros.

Salvo la primera noche, el toque de queda estará en vigor entre las 21 y las 6 horas, durante las que tendrán que estar cerrados los comercios y establecimientos que reciben público, como restaurantes, cines, teatros y salas de espectáculos.

Reino Unido

El Gobierno británico dispuso este jueves que Londres pase a un nivel más estricto de restricciones para contener los nuevos brotes, con la prohibición a partir de esta medianoche de las reuniones bajo techo entre personas que no viven en el mismo hogar. Es necesario recordar que en el país se manejan las restricciones en niveles del 1 al 3, siendo este último el más severo.

Liverpool está ya en el máximo nivel, con el cierre de bares y “pubs” que no vendan comida, pero otras grandes ciudades podrían entrar pronto en esa escala. En el último día, se registraron en el Reino Unido 18.980 nuevos contagios.

Alemania

Alemania contabilizó este viernes 7.334 nuevos contagios de coronavirus en las últimas 24 otras, lo que representa un nuevo máximo desde el comienzo de la pandemia, según cifras del Instituto Robert Koch (RKI) de virología.

Las cifras difícilmente pueden compararse con las de abril y mayo debido a que el número de testeos ha aumentado considerablemente con lo que se descubren más casos de personas sin síntomas. El número de distritos o ciudades que superan los 50 contagios semanales por 100.000 habitantes ya son al menos 70.

Al haber llegado a este número, se tuvo que imponer normas adicionales como el cierre de restaurantes y bares a partir de las 23.00. En algunos estados federados se han prohibido a los hoteles albergar huéspedes que procedan de esas zonas de riesgo.

Portugal

Con una media superior a los 2000 contagios diarios, Portugal intenta controlar la presión hospitalaria, que en las últimas horas fue de 993 ingresados, más otros 139 en unidades de terapia intensiva.

A pesar de que está acumulando diariamente récord de personas positivas de Covid-19, Portugal aún no ha llegado a la media de 1.230 hospitalizados y 200 ingresados en UCI que alcanzó a mediados del pasado mes de abril.

Desde este jueves, Portugal se encuentra en “estado de calamidad”, por lo que las medidas restrictivas para suavizar la curva de contagios reducen a un máximo de cinco personas las reuniones en la calle y restaurantes. Entre los focos más preocupantes están los estudiantes universitarios y las residencias de personas mayores.

Republica Checa

La República Checa ha registrado un nuevo récord de contagios: 9721 nuevos casos en las últimas 24 horas. Ahora, el Gobierno planteó incluso la posibilidad de pedir ayuda a Alemania si sus hospitales se saturan de pacientes.

Con 660 casos cada 100.000 habitantes en las dos últimas semanas, la República Checa tiene las cifras más altas de contagio en la Unión Europea y está bajo el “estado de emergencia” desde el 5 de octubre.

Desde esta semana las escuelas -a excepción de las guarderías- los bares y restaurantes están cerrados, y sin que se haya decretado el confinamiento obligatorio, se ha aconsejado a la ciudadanía a permanecer en sus casas y salir sólo lo indispensable, como ir al trabajo o hacer las compras a los supermercados.