El nuevo decreto, vigente hasta el 13 de noviembre, se aplica luego de que el país superara los 10.000 contagios diarios en los últimos tres días por primera vez desde el inicio de la pandemia, incluidos 11.705 casos anunciados ayer.

Tras cinco días con récords de casos de coronavirus, el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, decretó nuevas medidas “urgentes” para contener la enfermedad, incluyendo que los Gobiernos locales impongan sus propias restricciones y la habilitación a que las secundarias dicten clases a distancia “en caso de particulares riesgos” de contagios.

Luego de un fin de semana con más de 10.900 casos diarios, Conte agregó anoche una nueva batería de medidas a las ya anunciadas la semana pasada y estableció que bares y restaurantes puedan abrir solo de 5 a 24, con un máximo de seis personas por mesa en todo el país, y que luego de las 18 solo puedan servir en las mesas y no en barra.

Con el nuevo decreto que comenzó a regir hoy, los alcaldes pueden disponer “el cierre al público, pasadas las 21 horas, de calles o plazas de núcleos urbanos, donde se puedan crear situaciones de aglomeración, sin perjuicio de la posibilidad de acceso y salida a comercios legítimos y domicilios particulares”.

Con las nuevas disposiciones, las escuelas se mantienen abiertas y se posibilitan las entradas “escalonadas” con turnos vespertinos para evitar las aglomeraciones de estudiantes en los establecimientos.

De todos modos, las escuelas secundarias podrán volver a la modalidad de enseñanza por Internet en caso de riesgo elevado de contagios.

El nuevo decreto, vigente hasta el 13 de noviembre, dispone además la prohibición de organizar congresos, ferias y fiestas locales, y solo permite la realización de los encuentros con carácter nacional o internacional.

“El país no puede permitirse una nueva cuarentena que terminaría por comprometer a todo el tejido económico”, justificó Conte en conferencia de prensa a última hora del domingo al anunciar las nuevas medidas que se suman al uso obligatorio de barbijo en todo el país también vigente hasta el 13 de noviembre.

Las nuevas medidas se aplican luego de que Italia superara los 10.000 contagios diarios en los últimos tres días por primera vez desde el inicio de la pandemia, incluidos 11.705 casos anunciados ayer.

Tras un promedio de 250 contagios al día a inicios de octubre, Italia experimentó un fuerte aumento de contagios en la última semana, en medio de una segunda ola que golpea a toda Europa y por la que Conte no excluye que el país deba afrontar en Navidad una nueva cuarentena total, como tuvo entre marzo y mayo.

Hasta el momento, 36.543 personas murieron por coronavirus en Italia, con 17.044 víctimas concentradas en la región norteña de Lombardía, motor económico del país.