Reclaman la urgente intervención del Estado (municipal, provincia y Nación) y la realización de un Protocolo de Actuación.

El drama de las usurpaciones y de las ocupaciones ilegales en terrenos golpea con fuerza en Santa Fe y las distintas entidades vecinales de la ciudad han manifestado su estado de máxima preocupación. Si bien el problema no es nuevo, en este último tiempo -en sintonía con los sucesos similares que han tenido repercusión nacional- hubo un notable incremento de casos tanto sea en terrenos que son propiedad del Estado como así también en los que pertenecen a privados.

Y de la mano con esta nueva realidad una escalada de hechos delictivos que van desde tiroteos entre los usurpadores, tenencia y comercialización de estupefacientes como así compra y venta de esos mismos terrenos.

Como en la Edad Media

Días atrás El Litoral dio cuenta de un recurso extremo implementado en Sauce Viejo por el propietario de un importante terreno que decidió construir un profundo zanjón como modo para intentar detener las intrusiones. “Sauce Viejo como en la Edad Media”, pensaron muchos.

Cabe agregar que el tema de las ocupaciones ilegales no refiere exclusivamente a terrenos, sino que también se han detectado intrusiones en casas de fin de semana. En este sentido, se sabe que la policía debió intervenir ante situaciones que se dieron en la zona de Colastiné, Villa California y San José del Rincón.

Todo este panorama impacta de manera directa entre quienes viven en cercanías de esos lugares en conflicto, lo que significó que las vecinales hayan tomado cartas en el asunto.

Antes ranchitos, ahora “de material”

“El problema es serio y cada vez se agudiza más. En principio los terrenos más comprometidos eran los linderos a las vías del ferrocarril que circunvalan en distintos tramos toda la ciudad de Santa Fe. Pero ahora estamos notando que avanzan sobre paseos públicos e incluso sobre terrenos privados”, comentó Susana Spizzamiglio, presidenta de la vecinal Fomento 9 de Julio e integrante de la Red de Vecinales por Seguridad.

“Ya no se trata de ranchitos de chapa, hoy en día levantan construcciones de material, o intentan ganarse en viviendas particulares”, reveló en diálogo con El Litoral. “Un caso así se dio hace poco en un inmueble de Urquiza al 4400 donde varios sujetos intentaron meterse dentro de una casa cuyos propietarios habían dejado por un problema de salud”. Un grupo de vecinos intervino y frustró esa ocupación. Luego los mismos vecinos decidieron ´tapialar´ las puertas y ventanas de esa casa para evitar nuevas intrusiones”, agregó la referente de la Red.

“El caso más reciente ocurrió en el llamado Paseo Escalante, en Saavedra y Luciano Torrent. Ahí apareció un hombre y comenzó a construir una vivienda de material. La vecinal lo denunció y los inspectores municipales debieron intervenir y frenaron la obra”, añadió Spizzamiglio. “Situaciones similares se dieron en Barranquitas Oeste, en Villa Oculta y, en barrio Las Delicias, hay un club privado que está siendo intrusionado”, reveló la vecinalista.

Los barrios intrusados

Lo que sigue es un breve listado de sectores de la ciudad donde se han registrado intrusiones y/u ocupaciones ilegales.

Playa Norte. Bajos Judiciales.

Vecinal Scarafía (Alberti al fondo)

Zona del ex Frigorífico Municipal.

La Carbonilla (Vélez Sarsfield y Huergo).

Vecinal Schneider (zona de vías) y en Villa Hipódromo.

Reservorios en Padre Atilio Rosso.

Barranquitas Sur y Barranquitas Oeste.

Alto Verde (diversos lugares: al ingreso, sobre las defensas, en reservorios).

El Bañado en La Guardia.

En Colastiné (varios lugares: sobre las defensas, vía muerta, algunos terrenos privados)

Barrio Loyola.

Santa Rosa de Lima, cerca de la circunvalación.

Zonas aledañas al barrio El Pozo.

Involucrar a todas las partes

Por su parte José Maciel, presidente de la vecinal Siete Jefes, opinó que la cuestión de las usurpaciones “es un tema muy sensible para todas las partes interesadas: ocupantes, vecinos, Estado, etcétera”.

Agregó que, debido a ello, “junto a la Vecinal Candioti Norte, nunca hablamos de las ocupaciones en forma aislada, ya que pensamos que la solución venía por el lado de entender las causas y hacer un abordaje más amplio para promover el involucramiento de toda la sociedad. No solamente trabajar sobre los efectos, que es lo visible. Para esto siempre hablamos de ‘urbanización’ o intervenir ‘urbanisticamente’ “.

Señaló luego que “como primer paso, decidimos solicitar a la Intendencia de Santa Fe el liderazgo de estos cambios, ya que pensamos que es la única forma de armonizar todas las partes, para tener objetivos compartidos y que elaborar un plan para lograrlos”.

“Siempre a todos nos confundió el término delito en las ocupaciones, y cumplimiento de la ley, ya que desde siempre todo continúa como si no existiera el Código”, continuó Maciel. Para esto, “requerimos la elaboración y comunicación de un Protocolo de Actuación entre Municipalidad, Provincia, y Nación para legitimar las acciones y evitar que los más de 75 barrios populares de la ciudad, que equivalen a más de 15.000 familias y más de 50.000 personas sigan creciendo”.

El dirigente vecinal agregó que “también llegar a acuerdos entre Municipalidad y Belgrano Cargas para evitar ocupaciones en el sector de galpones y vías vivas en operación para casos de emergencias en Laguna Paiva. Como vecinos confiamos en volver a creer en nuestros servidores públicos. Tienen la capacidad para cambiar”, remarcó.

Finalmente, expresó que “hoy es inconcebible la convivencia civilizada con tiroteos permanentes en los terrenos del predio del Ferrocarril, a 50 metros de las calles Vélez Sarsfield y Avellaneda, que ponen en riesgo a los vecinos. Ya pasó con la niña del Club Regatas. La seguridad es innegociable”.