Hubo voladuras de techos (una iglesia y casitas humildes) y pedrada sobre una zona de quintas de frutillas. Defensa Civil de la provincia trabaja en el lugar.

La tormenta que se desató en la tarde y en la noche del lunes provocó graves destrozos en la vecina ciudad de Coronda.

El Intendente Ricardo Ramírez contó que “estábamos esperando el agua pero no los vientos. Hubo muchas voladuras de techos (de un gimnasio cubierto de una mutual, de un templo religioso y de muchas casitas de barrios carenciadas). El techo de la Iglesia se desplazó 50 metros. Ahora, hay gente de Defensa Civil de la provincia recorriendo barrios para asistir a estas personas”.

Además, el intendente agregó que “el postre fue la pedrada impresionante de anoche que afectó a un sector de campos que tenían producción de frutilla (en la zona del arroyo mataderos). La verdad es que estos campos perdieron toda la producción que les quedaba (que estaba destinada a la industria)”.

Finalmente, el mandatario remarcó que “el Estado tiene que acompañar a estos productores que perdieron la frutilla. Vamos a hacer gestiones ante la provincia para que les den algunos créditos blandos para reactivar este sector”.