El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, desautorizó hoy a su ministro de Salud, el general Eduardo Pazuello, y negó la adquisición de la vacuna Coronavac del laboratorio chino Sinovac que desarrolla en el estado de San Pablo el centro público Instituto Butantan.

“El presidente soy yo, está cancelada la compra de vacunas chinas”, dijo Bolsonaro, en un día de grave crisis institucional que incluyó, además, el diagnóstico de Covid del ministro Pazuello, el general que ahora está en el medio de la tormenta por haber dado la luz verde a incorporar la Coronavac en el plan de vacunación.

Antes, por Facebook, Bolsonaro se había irritado al recibir pedidos de su seguidores de la extrema derecha de cancelar todo lo vinculado a China y reivindicar al presidente estadounidense, Donald Trump.

“Todo será aclarado hoy, no compraremos vacunas chinas. Brasil no será cobaya”, afirmó Bolsonaro en Facebook, al intercambiar mensajes con seguidores de ultraderecha que lo cuestionaron por la decisión del ministro Pazuello, anunciada en videoconferencia con 24 gobernadores.

Incluso en un comentario utilizó la palabra “traición” supuestamente en referencia al militar, quien asumió luego de la renuncia de dos médicos como titulares del Ministerio de Salud, Luiz Mandetta y Nelson Teich.

“Sin comprobación no se compra nada, no es lo mismo que la hidroxicloroquina”, dijo, irritado, en Campinas, interior de San Pablo, al explicar que una vacuna es más peligrosa que el remedio para la malaria que él promociona como tratamiento del coronavirus.

En medio de la discusión,crecieron rumores de renuncia de Pazuello y al mismo tiempo se conoció que murió un brasileño voluntario de la vacuna de Oxford, del laboratorio Astrazeneca.

La vacuna china la desarrolla el Instituto Butantan, centro estatal paulista que es el principal proveedor del rubro en Brasil y el mayor productor de vacunas para la gripe común más grande del Hemisferio Sur.

Bolsonaro mantiene un enfrenamiento con su exaliado electoral en 2018 Joao Doria, gobernador paulista ultraliberal que abrió una oficina de negocios en la ciudad china de Shanghai y cerró el acuerdo con el laboratorio privado chino Sinovac.

Doria estuvo en Brasilia y le pidió al presidente reconsiderar su decisión, a la vez que los líders de la oposición acusaron a Bolsonaro de cometer un “grave crimen por el cual debe responder ante los tribunales”

La decisión de Bolsonaro abre un nuevo frente de potencial conflicto con China, luego de que recibiera ayer al asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Robert O’Brien, quien hizo campaña para que Brasil no adquiera la tecnología 5G de la empresa china Huawei.

A cambio, Bolsonaro dijo públicamente que iría a la investidura del presidente Donald Trump, confiando en su reelección en los comicios del 3 de noviembre en EEUU.

La embajada de China en Brasil protestó por las intenciones de la visita de O’Brien y recordó los casos de espionaje contra el Gobierno brasileño, en referencia al escándalo revelado por el exespía informático Edward Snowden, hoy asilado en Rusia.

La vacuna Coronavac es la primera que debe ser sometida a análisis del ente regulador brasileño Anvisa, controlado por el Gobierno federal.

Pazuello y los gobernadores acordaron comenzar a vacunar en enero, tras lo cual se incorporará a partir de febrero la vacuna británica de Astrazeneca, a la cual el Gobierno brasileño adhirió para ser parte del consorcio mundial de compradores del producto.

China es el principal socio comercial de Brasil desde 2009, cuando desplazó de ese lugar a Estados Unidos.

Brasil, principal socio comercial de la Argentina, se aproxima a los 155.000 muertos por coronavirus, una cifra solo superada por Estados Unidos, y es el tercero del mundo con 5,3 millones de casos.

El clima político sobre la carrera de las vacunas llevó a Bolsonaro a abandonar la moderación que varios analistas le habían adjudado desde junio, cuando su círculo familiar y de amigos quedó acusado de levar dinero público con la detención del expolicía Fabricio Queiroz.

El protocolo de adquisición de la vacuna había sido firmado el 19 de octubre por Pazuello.

El presidente comenzó a crear polémicas frente los comicios municipales del 15 de noviembre. El intendente de la ciudad de San Pablo, Bruno Covas, es el delfín del gobernador Doria y marcha segundo en las encuestas detrás del bolsonarista Celso Russomano.

Si bien Bolsonaro adhirió con casi 400 millones de dólares a desarrollar y ensayar la vacuna de Astrazeneca, hoy dijo que “todas las vacunas están descartadas”, en referencia a que ninguna pasó por la Anvisa.

El presidente de Anvisa, Antonio Barra, afirmó que todavía no ingresó a registro ninguna vacuna en fase III, ni la china ni la de Oxford, y alejó aún más la posiblidad de fijar una fecha para el inicio de la vacunación.