Irlanda cerró hoy comercios no esenciales y volvió a imponer el aislamiento preventivo de la población durante seis semanas, el segundo país de Europa que retorna a la cuarentena ante el aumento general de casos en el continente previo al invierno.

Las calles de Dublín, la capital, y de otras ciudades del país estaban hoy prácticamente desiertas luego de que el país de 5 millones de habitantes entrara en su segunda cuarentena desde otra impuesta a fines de marzo y levantada a mediados de mayo.

“Es un poco lúgubre y perturbador”, dijo Sunniva O’Flynn, una irlandesa de 57 años, en una calle vacía de Dublín.

“Hay de nuevo esa especie de nube de tristeza por el hecho de que la ciudad esté desolada”, agregó en declaraciones a la agencia de noticias AFP.

Los comercios no esenciales cerraron durante seis semanas y los irlandeses no pueden salir de casa, con algunas excepciones, como hacer ejercicio a menos de cinco kilómetros o trabajar en un sector considerado esencial.

Bares y restaurantes sólo pueden servir comida para llevar, pero las escuelas siguen abiertas, la principal diferencia con el largo confinamiento de la pasada primavera.

Al igual que Irlanda, República Checa volvió hoy a la cuarentena casi total por segunda vez en el año ante un incremento récord de sus contagios que pone en peligro la capacidad de los hospitales de manejar el aluvión de internaciones.

En Grafton Street, una de las principales calles comerciales de Dublín, no se veía hoy la intensa actividad habitual de los jueves.

Sólo unos pocos pasajeros con mascarilla habían ocupado sus asientos en los tranvías, abarrotados en tiempos normales, y el transporte público se redujo al 25% de su capacidad.

“Tengo muchas dificultades con este confinamiento en particular”, dijo Jo Finn, empleado de un banco que vive solo y teme las largas semanas de aislamiento.

“Sólo quiero volver a la normalidad. Extraño a mis amigos, a mi familia y a mi vida normal”, añadió.

La pandemia se cobró casi 1.900 vidas en la República de Irlanda, según las cifras oficiales, que también muestran un fuerte resurgimiento de los contagios.

Hoy, el Ministerio de Salud informó 1.167 nuevos casos positivos y otras tres muertes en las últimas 24 horas.

Tras haber registrado un máximo de 77 muertes diarias en abril, el número de fallecimientos es inferior a diez por día en la actualidad.

“El virus se encuentra ahora en un punto en el que se propaga de muchas maneras diferentes”, advirtió el ministro de Salud, Stephen Donnelly, en la emisora pública RTE.

Advirtió que este confinamiento es un “ataque preventivo” ante el rebrote del virus y subrayó que el país ya logró superar con éxito la crisis hace unos meses.

“Funcionó, aplanamos la curva (…) y hoy es el primer día que aplanaremos la curva por segunda vez”, agregó.