El análisis de la información oficial muestra que las mujeres ocupan menos de un tercio de los casi 400 puestos de gabinete. La situación deberá cambiar a futuro a la luz de lo aprobado esta semana por la Legislatura.

Juan Chiummiento

 

Esta semana, la Legislatura convirtió en ley la paridad de género en los tres poderes del Estado, inclusive en la composición del cuerpo de funcionarios políticos que acompaña al gobernador. Aunque aún resta conocer cuáles serán los tiempos para su implementación (que seguramente estarán en el decreto reglamentario), un análisis de la situación actual muestra que al interior del gobierno provincial no existe equidad alguna. Las mujeres ocupan menos de un tercio de los casi 400 cargos del Ejecutivo. Para peor, su representación va decayendo al escalar en la pirámide del poder: hay muchas más en los puestos de directores provinciales que en los cargos de subsecretarios y secretarios -los rangos que vienen inmediatamente por debajo de los ministros/as-.

La información se sustenta en la nómina de autoridades que tiene disponible el gobierno provincial en su sitio web. Allí se detalla la composición política de los 12 ministerios que integran el gabinete de Omar Perotti, a los que deben sumarse las unidades especiales de Gobernación y Vicegobernación, más la Secretaría de Estado de Igualdad y Género (creada durante la actual gestión para trabajar políticas vinculadas a equidad).

 

A la hora de los números

Según el documento oficial, existen hoy 397 cargos. De ellos, 266 (un 67%) son ocupados por hombres y 131 (33%) por mujeres. Esa inequidad se sostiene en 12 de las 15 dependencias en las que se divide el Ejecutivo, mientras que el sexo femenino es mayoría en Desarrollo Social, Igualdad y Género y Vicegobernación.

 

El siguiente gráfico muestra el reparto de cada una de ellas, ordenados del más al menos “machirulo”, haciendo uso del término que hizo famoso la actual vicepresidenta Cristina Fernández.

 

 

 

Como puede observarse, los más paritarios son Educación y Desarrollo Social, con una proporción bastante cercana al fifty fifty. En el primero hay una leve mayoría de hombres (53%), mientras que en el segundo predominan las mujeres (52%). En esas dos carteras seguramente será más fácil aplicar lo que marca el artículo 15 de la flamante ley, que reza que el Ejecutivo “adoptará todas las medidas de acción positiva y todos los mecanismos necesarios para garantizar y adecuar de manera progresiva el cumplimiento del principio de paridad de género en todos los cargos que requieren el dictado de un acto de designación de naturaleza política para el sector público provincial”.

Si se descarta la unidad Vicegobernación (donde solo existen dos cargos además del que ocupa Alejandra Rodenas), las dependencias con menos paridad son las de Gestión Pública, Infraestructura y Economía: en todas ellas hay una abrumadora mayoría de hombres (90%, 81% y 76%, respectivamente). En tanto, no deja de resultar llamativo que la mencionada Secretaría de Estado de Igualdad y Género también muestra una fuerte inequidad: el 70% de sus integrantes políticos son mujeres.

 

Vale rescatar que además de darle mayor rango al área de Igualdad y Género y acompañar la sanción del proyecto de ley, Perotti también dio otras muestras de su decisión de avanzar en ese camino, como por ejemplo su anuncio sobre que el Presupuesto 2021 tendrá “perspectiva de género”, una iniciativa realmente inédita en la historia de Santa Fe y alineada con los objetivos que también sostuvo el gobierno nacional sobre su respectiva “ley de leyes”.

 

Parte de la representación femenina del gabinete: las ministras Cantero y Martorano presiden una reunión de equipos de Educación y Salud. Foto: Archivo

 

Más arriba, menos mujeres

 

Amén de estos saludables gestos, una lectura más profunda de los datos oficiales muestra un segundo signo de inequidad al interior del cuerpo de funcionarios políticos que integra el Ejecutivo. Es el que surge de ver cómo se componen las diferentes jerarquías hacia dentro de los gabinetes. Lo cierto es que, excluyendo a los titulares de los ministerios, cuanto más se escala en la pirámide de poder, mayor es la proporción de hombres.

 

Mientras que en el rango de direcciones provinciales las mujeres ocupan un 41% de los cargos (54 de 132 puestos), en el de subsecretarías ese porcentaje cae al 36% (35 de 98) y en el secretarías baja al 20% (12 de 59). Entre secretarios privados, asesores y demás lugares de gabinete también es minoritaria la participación femenina: ocupan uno de cada cuatro cargos..

 

 

 

Después de varios años de lucha, la Legislatura convirtió en ley el expediente 39.122, originalmente iniciado en el Senado. La sanción de la norma es un punto de partida relevante para corregir una historia de fuertes inequidades, que por ahora se sigue verificando al interior del gobierno provincial, pero que probablemente comience a revertirse a partir de esta semana.

 

Según el documento oficial, existen hoy 397 cargos. De ellos, 266 (un 67%) son ocupados por hombres y 131 (33%) por mujeres. Esa inequidad se sostiene en 12 de las 15 dependencias en las que se divide el Ejecutivo, mientras que el sexo femenino es mayoría en Desarrollo Social, Igualdad y Género y Vicegobernación.