Durante este fin de semana, agentes municipales dispusieron el cierre de locales por no respetar las medidas de restricciones sanitarias.

Por incumplimiento de las medidas preventivas contra la propagación del coronavirus, la Secretaría de Control y Convivencia de Rosario procedió a las clausuras de varios locales comerciales durante este fin de semana. En estos casos, determinó el cierre de los locales y ordenó el desalojo de los asistentes.

Agentes municipales desarrollaron múltiples intervenciones en distintas zonas de la ciudad, para fiscalizar que se cumplan las condiciones de higiene y seguridad reglamentarias, así como las últimas normativas vigentes relacionadas a la pandemia de coronavirus.

En primer lugar, se supervisó un bar ubicado, en Brown al 3100, que funciona en el contexto de un complejo de Fútbol 5. Los inspectores advirtieron que en las mesas del comercio no respetaban la distancia obligatoria entre sí, y que no se cumplía el máximo de 4 personas exigido por el protocolo Covid-19. Tampoco, el distanciamiento social, también obligatorio.

Asimismo, se detectó el consumo de alcohol en el frente del local sin contar el mismo con mesas en el exterior. Ante estas detecciones, libraron una clausura preventiva del negocio y se desalojó el lugar.

En tanto, los agentes inspeccionaron un minimarket, situado en Ovidio Lagos al 100, debido a una denuncia ingresada en el servicio telefónico 147. Allí, detectaron que no se cumplían con el protocolo sanitario, y además estaba funcionando por fuera del horario establecido para los comercios. Por eso, ordenaron el cierre del comercio y la liberación del inmueble de parte de los presentes.

Más operativos

En tanto, en la noche del sábado avanzaron con otros operativos de las mismas características. En ese marco, la Municipalidad llevó adelante cuatro clausuras a comercios por incumplir las restricciones sanitarias. El primero se realizó en Jujuy al 2300, en un minimarket que no contaba con habilitación. Ese operativo se desarrolló, alrededor de las 23.30, y se verificó la venta de alcohol fuera de horario (después de las 23), y tampoco se respetaba el protocolo.

La segunda clausura se realizó, apenas pasada la 1, en Paraguay al 1000. De acuerdo al dispositivo, dieron con un pool con bar que incumplía el horario de cierre, con personas en su interior.

En el mismo sentido, la tercera clausura se desarrolló, a la 1.25, en un bar en Zeballos al 1300, que no tenía la correspondiante habilitación. Los agentes acudieron tras recibir denuncias en la línea Municipal 147. Allí se constató actividad comercial fuera del horario permitido.

Y la cuarta clausura se dio en un bar y hamburguesería, en Viamonte al 1300, cerca de 2.25, de la madrugada. En ese lugar, se verificó que no tenía habilitación y había más de 15 personas en la vereda consumiendo, sin distanciamiento.

“Profundizamos los controles y atendemos las denuncias que la ciudadanía nos hace llegar. Rosario necesita del compromiso de todos para sacar adelante la difícil situación que atravesamos en esta pandemia”, remarcó la secretaria de Control, Carolina Labayru.