Se trató de un sacrificio ofrecido a «San la Muerte» en el pueblo de Amenábar. Hay un detenido.

En un brutal asesinato, un hombre de 39 años fue destripado y decapitado para luego ser enterrado en medio de un sacrificio ritual ofrecido a «San la Muerte». Este hecho ocurrió en el pueblo de Amenábar, al sudoeste de la provincia de Santa Fe. Por este crimen hay un detenido que podría recibir la pena de prisión perpetua.

Según informó la agencia Noticias Argentinas, la víctima fue Marcos Correa. El asesinato conmovió a la pequeña localidad de 2000 habitantes. Las sospechas apuntan a que aún se encontraba vivo cuando se inició su sacrificio. El cuerpo fue encontrado decapitado y con el corazón extraído. La víctima se encontraba casi en situación de calle y tenía problemas de adicciones.

Correa había sido visto por última vez el 28 de septiembre. El 4 de octubre, su familia denunció su desaparición. El hombre fue buscado por policías y vecinos, hasta el 13 de octubre, cuando una persona llamó a las autoridades, dijo que un vecino le había confesado el crimen y brindó precisiones sobre el lugar donde se encontraba enterrado el cuerpo.

El cadáver fue encontrado en un basural que se encontraba a pocos metros de un altar a «San la Muerte», un objeto de devoción. Se ordenó la detención del sospechoso, al tener varias pruebas de su participación en el hecho, y fue imputado por «homicidio triplemente agravado por ensañamiento, alevosía y odio religioso». Actualmente tiene prisión preventiva sin plazo.

El sospechoso de homicidio es trabajador rural, tiene 34 años y fue alojado en la Alcaldía de Melincué, a 100 kilómetros de Amenábar, en la provincia de Santa Fe. En el juicio, podría recibir la prisión perpetua. El fiscal del caso, Eduardo Lago, declaró: «En 15 años de ejercicio como fiscal, nunca me había tocado ver algo como lo que vi».