El gobierno nacional lanzó el sábado un plan federal que se basa en tres pilares: prevención, control y contención. La provincia alcanzó los 5.098 casos y hubo tres fallecimientos hasta mediados de este año.

En muchos, innumerables aspectos, el año 2020 está resultando particularmente complicado. Desde la perspectiva sanitaria mucho más: fue una temporada récord en casos de dengue en el país, en la región y también en la provincia. Fueron 5.098 contagios y tres muertes que lamentar. Y los casos dejaron de contarse cuando ya había comenzado el invierno: el 2 de julio se dio por finalizada la temporada de dengue, luego de una semana sin nuevos registros.

Para entonces ya llevábamos varios meses de convivencia forzada con el nuevo coronavirus. Y ahora que la provincia está atravesando “el momento más álgido de la pandemia”, según palabras de la ministra de Salud santafesina Sonia Martorano, volvemos a hablar de dengue.

Es que se acerca noviembre y con el penúltimo mes del año llega un aumento de la temperatura y un ambiente propicio para la eclosión y reproducción del aedes aegypti, la variedad de mosquito que transmite la enfermedad.

Todo ayuda: una tela metálica que permita mantener a raya a los insectos también suma para prevenir el dengue. Foto: Guillermo Di Salvatore

La campaña nacional

El ministro de Salud de la Nación Ginés González García lanzó el sábado, desde Posadas, (Misiones) la campaña federal contra el dengue y puso en primer plano la necesidad de desarrollar acciones que permitan eliminar los potenciales criaderos de mosquitos. Ese es el principal pilar estratégico del programa que tiene, en las acciones individuales y barriales, su principal alianza.

“Sin criaderos de mosquitos, la posibilidad de transmisión de la enfermedad es mínima”, advirtió este lunes Juan Manuel Castelli, director nacional de Control de Enfermedades Transmisibles. Por eso, “toda acción que permita disminuir, eliminar y controlar los potenciales criaderos nos permitirá tener mayor posibilidad de disminuir también la transmisión de esta enfermedad”, agregó

La campaña nacional y federal se basa en tres ejes: prevención durante todo el año, particularmente en regiones donde la recurrencia de casos es habitual; control ante la presencia de los casos, y contención en circunstancias en que se haya instalado un brote.

“La estrategia preventiva marca la característica distintiva de este plan de abordaje de vectores”, sostuvo Castelli. Ya en un diálogo que mantuvo con El Litoral a mediados de año, el funcionario advertía que “desde el punto de vista de la salud, todo lo que se haga en prevención es sustancialmente más positivo que lo que se haga desde el punto de vista de atención y rehabilitación”.

Y esa prevención se puede hacer desde casa y tiene nombre: descacharrado. ¿De qué se trata? De evitar la acumulación de agua en recipientes, macetas, cubiertas, envases, latas y cualquier elemento que esté a la intemperie. Vaciar lo que no se utiliza, dar vuelta aquello que puede acumular líquido, tirar lo que no se precisa guardar, cambiar con frecuencia el agua de las mascotas, mantener bien limpias, y hasta cepillar, piletines de plástico. Todas son acciones prácticas y económicas de prevención.

La consigna con la que concluyó este lunes el reporte nacional va en esa línea: “Que el mosquito no se críe en tu casa. Entre todos podemos evitar que se reproduzca”.

Esa prevención se puede hacer desde casa y tiene nombre: descacharrado. ¿De qué se trata? De evitar la acumulación de agua en recipientes, macetas, cubiertas, envases, latas y cualquier elemento que esté a la intemperie.

Ovitrampas

Días atrás la Municipalidad anunció la colocación de 60 nuevas ovitrampas que se suman a las 40 ya existentes en distintos puntos de la ciudad. La estrategia permite realizar un monitoreo entomológico del vector que transmite la enfermedad y establecer, de acuerdo a los resultados, las acciones de prevención más adecuadas.