Grupos de ultraderecha, sectores negacionistas de la pandemia y propietarios de bares y restaurantes coincidieron anoche en agitadas protestas en más de una decena de ciudades italianas, con epicentro en Turín y Milán, en rechazo a las últimas medidas dispuestas por el Gobierno de Giuseppe Conte para frenar la difusión del coronavirus.

Según informó este martes el diario Republica, 28 personas fueron arrestadas en Milán tras participar de una manifestación en rechazo al decreto que ordena el cierre de bares y restaurantes a las 18, y durante la cual grupos de encapuchados, pero sin barbijo, se enfrentaron a la policía y arrojaron bombas molotov a edificios públicos.

Otras diez personas fueron arrestadas en Turín en otra movilización en rechazo a las medidas de Conte en la que manifestantes rompieron vidrieras e intentaron saquear un negocio de carteras de lujo.

 

Diez agentes de las fuerzas de seguridad fueron heridos, informó el diario La Stampa.

Según la cadena RAI, en las dos protestas nocturnas hubo grupos de ultraderecha, como Forza Nuova entre los manifestantes, y barrabravas de los equipos de la zona.

En la sureña Nápoles, mientras tanto, centenares de personas marcharon en forma pacífica desde la céntrica Plaza del Plebiscito hasta la sede del Gobierno regional para reclamar dar marcha atrás con el cierre de locales a las 18 y pedir la renuncia del Gobernador de la región Campania, Vincenzo De Luca.

Propietarios de bares y restaurantes advirtieron que la eliminación del turno de la cena, que representa en algunos casos hasta el 60% de la facturación, podría provocar el cierre de unos 20.000 locales.

 

Estos se sumarían a otros 90.000 afectados por la primera ola de contagios en una Italia que enfrenta la peor recesión económica desde la Segunda Guerra Mundial.

Mientras tanto, en otras manifestaciones en Cremona, Catania, Treviso y Viareggio, entre otras ciudades, los participantes también provocaron incidentes en rechazo a las medidas decretadas por Conte hasta el 24 de noviembre.

Las nuevas medidas, que incluyen una “fuerte recomendación” para que no haya desplazamientos internos, se dan en medio de una importante suba de los casos de coronavirus, que pasaron de un promedio de 2.500 al día en la primera semana de octubre a los 17.012 informados el lunes.

Hasta el momento, 37.479 personas murieron en Italia desde el inicio de la pandemia, incluidas 141 víctimas anunciadas el lunes.