El gobernador puntano, Alberto Rodríguez Saá, dispuso el regreso al aislamiento social, preventivo y obligatorio (APSO) hasta el 8 de noviembre próximo en diez ciudades y localidades provinciales, debido a la situación epidemiológica que registra ese territorio.

La medida fue dispuesta anoche para la capital provincial, y para las ciudades y localidades de Villa Mercedes, Lavaisse, Juana Koslay, Potrero de los Funes, La Punta, El Volcán, Concarán, La Toma y San Francisco, en consonancia con el Decreto de Necesidad y Urgencia de Presidencia de la Nación.

En esos lugares regirá la circulación de personas según la terminación del DNI, de 6 a 21, según el decreto provincial.

Si bien la mayoría de las actividades económicas quedarán vigentes, están prohibidas las reuniones familiares y sociales por considerar que un gran porcentaje de contagios se da en estos encuentros.

Así lo señaló el mandatario provincial en el marco de un “reporte excepcional” del Comité de Crisis local, durante el que se anunció el regreso al APSO en las localidades más afectadas por el contagio de la enfermedad.

Por otra parte, se suspendió el transporte público de pasajeros desde y hacia las ciudades en aislamiento, las actividades deportivas de contacto o que impliquen concurrencia masiva de personas, las actividades turísticas internas y guías de turismo y las visitas a los servicios penitenciarios y a geriátricos.

Con la finalidad de “cortar la cadena de contagios”, la presidente del comité de crisis, Maria José Zanglá, anunció “la ampliación de los operativos de toma de muestras” en todo el territorio provincial a fin de buscar “los casos positivos puerta por puerta”.

La funcionaria explicó que, “entre el 17 y 24 de octubre, según la cantidad de testeos, de 19.000 muestras que tomamos hubo más de 5.000 positivos”, lo que indica que el pico se está dado “en los últimos 28 días” y que testeamos “al 6 % de la población”.

Por su parte, Rodríguez Saá, convocó a la unidad de toda la sociedad sanluiseña para lograr “aplanar la curva de contagios”, y, acompañado por los intendentes de las localidades que volverán a fase 1, propuso un pacto para poder pasar “las fiestas de Navidad y Año Nuevo en familia” y “poder vacacionar o pasar unos días en nuestros lugares turísticos de la provincia, lo que contribuirá a mantener la economía”.

“Todas las medidas son razonables, inteligentes y prudentes, y van a permitir que funcione la economía; vamos a adecuar el DNU a la situación de San Luis”, indicó el gobernador y apeló a la responsabilidad social, para que durante estos 14 días se logren los objetivos sanitarios.