El último fin de semana se registraron varias fiestas clandestinas en la región pero una llamó particularmente la atención: jóvenes se juntaron en una fábrica y depósito de ataúdes. El encuentro fue desactivado por la policía, luego de recibir una denuncia.

Las imágenes se viralizaron a través de las redes sociales y rápidamente generaron un fuerte repudio ya que se veía a los adolescentes con bebidas alcohólicas entre los cajones mortuorios. No hubo detenidos, sólo se desactivó el encuentro.

Por otra parte, en la madrugada del domingo se detectó una fiesta clandestina donde se divisaron más de 200 vehículos, en inmediaciones al cementerio local. Los asistentes a la fiesta al ver a la policía comenzaron a dispersarse por distintas manos de la ruta nacional 178.