La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) informó hoy que “al menos 140 personas murieron” al naufragar una embarcación de migrantes la semana pasada ante las costas senegalesas, la peor catástrofe de este tipo de 2020.

“Al menos 140 personas se ahogaron después de que su embarcación, que transportaba unas 200 personas, se hundió ante las costas de Senegal”, indicó la OIM en su comunicado citado por la agencia de noticias AFP.

Sin embargo, las autoridades de Senegal anunciaron un saldo de al menos 10 muertos y unos 60 migrantes que pudieron socorridos, aunque sin precisar cuántas personas estaban a bordo.

Por su parte, un vocero de la OIM en Dakar indició que “las comunidades locales” informaron sobre unas 200 personas a bordo, “por lo tanto hay 140 desparecidos”, precisó la agencia francesa.

La Marina senegalesa, apoyada por la Guardia Civil española, interceptó entre el 7 y el 25 de octubre cinco embarcaciones que partían hacia Europa.

En ese entonces, el Gobierno español informó que 388 personas fueron rescatadas cuando intentaban llegar a las costas mediterráneas de España de manera irregular en varias embarcaciones precarias, y otros 35 fueron auxiliados mientras navegaban hacia la isla atlántica de Gran Canaria.

Asimismo, el Gobierno informó la detención de 28 presuntos traficantes.

En los nueve primeros meses del año, la llegada de inmigrantes a las islas Canarias se multiplicó por seis con respecto al mismo período de 2019, ya que entraron 6.081 personas hasta el 30 de septiembre pasado.

EL 23 de octubre, una de las embarcaciones sufrió una avería grave al declararse un incendio frente a Mbour, a más de 80 kilómetros al sudeste de Dakar.

El incendio fue provocado por “una explosión del motor y los recipientes de combustible a bordo”, según el Gobierno.

Según la OIM, el barco tenía como destino al archipiélago de las españolas Islas Canarias, frente a Marruecos.

Miembros de las comunidades locales indicaron a la OIM que el barco salió de Mbour el 24 de octubre, y no el 23, y que frente a San Louis, última ciudad senegalesa antes de Mauritania, se declaró el incendio y horas más tarde se volteó.