Activistas están en huelga de hambre y encadenadas a las rejas de la Casa Presidencial para exigirle al presidente Carlos Alvarado que vete una ley que rehabilita la pesca de arrastre.

Dos mujeres activistas están en huelga de hambre y encadenadas a las rejas que rodean la Casa Presidencial de Costa Rica como una forma de exigir al presidente del país, Carlos Alvarado, que vete una ley que rehabilita la pesca de arrastre y que fue aprobada por el Congreso la semana pasada, según trascendió este jueves (29.10.2020).

Las dos activistas, que se identificaron solo como Ana María y Melissa, dijeron a la prensa internacional que se encadenaron desde el pasado viernes y que desde entonces están en una huelga de hambre hasta que el presidente vete la ley y “cumpla con su compromiso de campaña” de no apoyar esa actividad pesquera.

 

“La pesca de arrastre es totalmente insostenible desde el punto de vista ambiental y llega a instaurar un modelo extractivista en el país. Se supone que tenemos un modelo de desarrollo sostenible y la pesca de arrastre iría en contra de esto. Además, generaría una gran afectación a las poblaciones costeras y los pescadores artesanales”, aseguró Ana María. Las dos mujeres reciben asistencia de otros manifestantes que han instalado tiendas de acampar y toldos para refugiarse de la lluvia y el sol.

La polémica por la pesca de arrastre

El pasado 22 de octubre, el Congreso aprobó la Ley aprovechamiento sostenible de la pesca de camarón en Costa Rica con 28 votos a favor y 18 en contra, en la segunda y definitiva votación. Esta pesca estuvo prohibida en Costa Rica desde el 2013 debido a un fallo de la Sala Constitucional que consideró que atenta contra el ambiente.

 

Sin embargo, otro fallo reciente de la Sala Constitucional no encontró vicios de inconstitucionalidad en la ley que rehabilita esta actividad, pues un estudio del estatal Instituto Nacional de Pesca y Acuicultura, cuestionado por las organizaciones ambientalistas, indica que la utilización de mecanismos para reducir la pesca incidental es efectiva.

Más de 100 organizaciones han pedido al presidente que vete la ley, entre estas la Fundación MarViva, que define la pesca de arrastre como “el remolque de una red de grandes dimensiones sobre el fondo marino” que “captura muchas otras especies que no constituyen el objetivo principal de la actividad, incluyendo peces de interés comercial y no comercial, tiburones, tortugas, moluscos, crustáceos, erizos, estrellas de mar y otros invertebrados”.

 

La Ley aún no ha sido remitida por el Congreso al presidente. Una vez que el mandatario tenga el texto en sus manos tiene 10 días para definir si la veta o no.