Los detectives que investigan el asesinato de Mayra Tapia, ocurrido a fines del año pasado, están tras los pasos de una joven que estaba con la víctima el día del crimen. En su casa hallaron hasta una pistola ametralladora.

La policía allanó este martes una vivienda de la zona norte de la ciudad en busca de una joven que estaría involucrada en el crimen de Mayra Tapia, la mujer asesinada durante la noche del lunes 16 de diciembre del año pasado en la zona norte de la ciudad de Santa Fe. Según trascendió, la sospechosa es quien conducía el automóvil en el que la víctima fue atacada a tiros. En un principio, esta mujer había dicho que desconocidos dispararon cuando ella manejaba y llevaba como acompañante a su amiga, pero aparentemente el fiscal del caso, el doctor Andrés Marchi, ahora habría reunido elementos que la incriminarían.

Las actuaciones están en manos de la Agencia de Investigación Criminal, que delegó la irrupción en el Grupo de Operaciones Especiales.

Los uniformados entraron al inmueble de calle Güemes al 8199 y no hallaron a la sospechosa en el lugar, pero encontraron de todo: una pistola semiautomática marca Taurus calibre 9 milímetros con un cargador y diez cartuchos intactos, una pistola ametralladora calibre 9 milímetros con dos cargadores y 66 balas, 370 gramos de marihuana, 40 envoltorios con 28 gramos de cocaína y una balanza de precisión, entre otras cosas.

Un tiro en la cabeza

Mayra tapia tenía 26 años y fue atacada en barrio Villa Elsa. Eran aproximadamente las 21.30 del lunes trágico cuando un automóvil Fiat Siena gris frenó de golpe en el cruce de avenida Aristóbulo del Valle y Espora. La conductora bajó a los gritos para pedir auxilio para su amiga herida. En el lugar había mucha gente que comía en los carribares. Los testigos pudieron ver entonces que dentro del vehículo había otra muchacha ensangrentada. Se trataba de Mayra, que agonizaba por un disparo de arma de fuego en el cráneo.

La víctima fue traslada de urgencia en ambulancia al Hospital José María Cullen, donde falleció una hora más tarde.

La conductora del auto relató en ese momento a la policía que momentos antes conducía el Fiat Siena por avenida Facundo Zuviría, acompañada por su amiga, hasta que doblaron por calle Azcuénaga hacia el este, en dirección a barrio Pompeya.

Fue entonces cuando -según su versión- se desató el drama. Es que en dicha circunstancia comenzó a escuchar detonaciones de arma de fuego, como así a sentir impactos en su auto.

Segundos después, observó a su amiga desvanecida y con rastros de sangre en sus ropas, motivo por el cual se alejó del lugar para pedir auxilio.

Ahora, evidentemente los investigadores tienen elementos para sospechar que la joven tuvo algún grado de participación en el asesinato.