Autoridades estatales y locales de Estados Unidos anunciaron nuevas restricciones ante el temor de una explosión aún mayor de casos de coronavirus y en medio de la resistencia de la gente a limitar reuniones y viajes antes de un fin de semana extralargo.

El país más afectado por la pandemia está atravesando su tercer y peor pico de contagios desde el inicio de su brote y promediando unos 172.000 casos por día, casi el doble que a fines de octubre, según datos de la Universidad Johns Hopkins.

Las hospitalizaciones y las muertes por la enfermedad, así como la tasa de positividad de los test, también están en fuerte alza mientras el país se acerca al Día de Acción de Gracias, el próximo jueves 26, una de las principales festividades de Estados Unidos.

En respuesta, autoridades están imponiendo restricciones que, salvo algunas pocas excepciones, no llegan al extremo de impedir a la gente salir de sus casas o de ordenar el cierre de comercios, como se hizo durante el primer pico, de marzo a junio.

A partir de hoy, los casinos, restaurantes, bares, gimnasios y lugares de culto del estado de Nevada, donde queda la ciudad de Las Vegas, deberán limitar la cantidad de clientes, según una orden emitida por el gobernador Steve Sisolak el fin de semana.

Las reuniones privadas por el Día de Acción de Gracias no podrán tener más de diez participantes en el estado del oeste del país, y de dos domicilios como máximo.

En California, donde rige un toque de queda nocturno en casi todos los condados, el Condado de Los Ángeles, el más poblado de Estados Unidos, podría anunciar hoy una orden de que la gente no salga de sus casas, informó CNN.

Ayer, autoridades del condado anunciaron que, como el promedio de nuevos casos de coronavirus en cinco días había superado los 4.000 el día previo, desde mañana se limitará la actividad de bares y restaurantes a envíos a domicilio o a retiros en el lugar.

El promedio de casos superó ayer los 4.500, el nivel que debería disparar una orden de quedarse en casa, algo que se discutirá hoy en una reunión de la junta de supervisores del condado, dijo anoche su directora de Salud Pública, Barbara Ferrer.

En los últimos días, de cara a Acción de Gracias, los estados de Utah y Vermont prohibieron todas las reuniones sociales, y lo mismo hicieron las autoridades de varias ciudades de Pensilvania y las del condado de Dane County, en Wisconsin.

En Kentucky, se prohibieron las reuniones de más de ocho personas, que deben ser de no más de dos hogares diferentes. En Oregon, el límite para las reuniones es de seis personas.

En Nebraska, el gobernador Pete Ricketts advirtió ayer que reforzará las normas de distanciamiento social antes del Día de Acción de Gracias si las hospitalizaciones por coronavirus seguían en aumento.

Pese a las recomendaciones de no viajar y de limitar las reuniones, más de 1 millón de personas pasaron por aeropuertos el domingo, el segundo día que se supera esa cifra luego del viernes pasado, informó hoy la Administración de Seguridad en el Transporte.

Estados Unidos registró ayer 169.190 nuevos casos de coronavirus y 889 muertes, según la Universidad Johns Hopkins.

El país ya acumula más de 12,4 millones de contagios y más de 257.700 fallecimientos.

Estados Unidos batió el domingo, por 13° día consecutivo, su récord de internaciones por Covid-19, con más de 83.870.

El gobernador de Colorado, Jared Polis, ordenó ayer por decreto a los hospitales que transfieran a pacientes que no sean positivos de coronavirus y que dejen de aceptarlos para lidiar con el aumento de hospitalizaciones de personas con Covid-19.

El estado de Washington, por su parte, autorizó ayer a cancelar cirugías programadas para hacer lugar a los pacientes con coronavirus.