Suecia tuvo “graves deficiencias” en la atención por coronavirus para los residentes de geriátricos, donde se produjeron la mitad de los fallecimientos totales por el virus, indicó hoy el organismo de control de la salud del país escandinavo, en un informe que eleva la presión sobre la estrategia del Gobierno contra el virus.

Con casi 226.000 casos y 6.500 muertes desde el inicio de la pandemia, Suecia registra más fallecidos per cápita que sus vecinos nórdicos con su estrategia contra los confinamientos y el uso obligatorio de tapabocas.

La Inspección de Salud y Atención Social (IVO), una agencia gubernamental que supervisa la atención médica y los servicios sociales, identificó ahora “graves deficiencias en la atención bridada a las personas que viven en hogares de ancianos”, afirmó la directora del organismo, Sofia Wallstrom.

En una conferencia de prensa citada por el diario The Guardian, la titular del IVO indicó que ninguna de las 21 regiones de Suecia había asumido la responsabilidad suficiente por el tratamiento de los residentes de hogares de ancianos infectados, y que una quinta parte de los pacientes no había recibido una evaluación individual por parte de los médicos.

De acuerdo a las cifras brindadas, los residentes en geriátricos representan casi la mitad de las 6.500 muertes de Suecia por el coronavirus.

El organismo de control instó a las autoridades regionales a tomar medidas para mejorar la atención y presentarlas a más tardar el 15 de enero del próximo año y dijo que llevaría a cabo una revisión adicional de los registros de los pacientes.

Luego de meses de un polémico enfoque basado solo en la “responsabilidad individual”, el Gobierno sueco sucumbió a crecientes presiones internas y la semana pasada prohibió las reuniones de más de ocho personas, entre otras medidas obligatorias a nivel nacional.

La restricción fue la más severa y casi la única vinculante de las adoptadas hasta ahora por el Ejecutivo, que priorizó el mantenimiento de las actividades económicas y siempre recomendó mantener el distanciamiento social pero nunca aplicó confinamiento.

El país acumula ya más de cuatro veces más muertes por la enfermedad que sus tres vecinos nórdicos juntos.