El presidente iraní, Hasan Rohani, invitó hoy al presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, a recuperar la “situación existente” antes del Gobierno de Donald Trump.

“Irán y Estados Unidos pueden conjuntamente decidir volver a la situación que existía antes del 20 de enero de 2017”, fecha de entrada en funciones de Trump en la Casa Blanca, declaró Rohani en el Consejo de Ministros.

“La política del Gobierno de la República Islámica es: respeto mutuo de los compromisos, reducción conjunta de la tensión, hechos por hechos y respetar al que nos respeta”, reafirmó el mandatario iraní citado por la agencia de noticias AFP.

Las relaciones diplomáticas entre en Teherán y Washington, rotas en 1980, consiguieron acercar sus posturas en 2015 gracias al acuerdo internacional sobre el programa nuclear iraní firmado en Viena por Rohani y quien fuera el presidente estadounidense, Barak Obama, junto a otras cinco potencias mundiales.

En 2018, el republicano Donald Trump sacó a su país del pacto y se descargó contra la república persa con una batería de duras sanciones económicas que dejaron a Irán sumida en una fuerte recesión.

Como respuesta, Teherán no respetó la mayoría de los acuerdos clave que se tomaron en Viena y, en este contexto de tensión exacerbada, Irán y Estados Unidos se vieron al borde de la guerra en dos ocasiones desde junio de 2019.

“Si existe esta voluntad por parte de los próximos líderes estadounidenses, yo creo que no será difícil de solucionar” los numerosos problemas, agregó Rohani, quien considera que volver a la situación previa a Trump podría “cambiar completamente el desarrollo de las cosas”.

Desde el anuncio de la victoria de Joe Biden en las elecciones estadounidenses del 3 de noviembre, el Gobierno de Rohani multiplicó los gestos de acercamiento hacia el vicepresidente de Obama, quien ya manifestó el deseo de que su país regrese al acuerdo de Viena.

El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei alertó el martes acerca del “optimismo” de un “acercamiento” con Occidente, al considerar que “no se puede confiar en los extranjeros”.