El intendente de Paraná, Adán Bahl, comunicó hoy que presentará un proyecto de ordenanza para declarar la emergencia hídrica en esa ciudad entrerriana, que desde febrero sufre los niveles más bajos e históricos del río Paraná, también reforzarán los controles, pidió la “colaboración” de los ciudadanos y aseguró que habrá multas “por derroche” de agua.

“Cuando abrimos la canillas tenemos agua, pero miramos al río Paraná y vemos arena. Eso se ha logrado con trabajo, inversión y compromiso, durante las 24 horas de todos los días”, dijo Bahl en conferencia de prensa.

En la Casa de la Costa municipal, el jefe comunal aseguró que “habrá severas multas” para quienes “derrochen agua”, para así generar “colaboración y concientización” en los vecinos para “cuidar el agua”.

En ese sentido, señaló que “entre todos es la mejor manera de superar esta situación de la peor bajante del río en su historia, hasta que finalmente se logren obras de infraestructura necesarias”, pero confirmó que “los pronósticos son desfavorables”.

Bahl dijo que la Municipalidad trabaja “todos los días en planes de infraestructura para garantizar la provisión de agua a todos los barrios”, pero que “por la presión que se debe inyectar se producen roturas de cañerías, que permanentemente se reparan”.

Por otra parte, mencionó que buscan incrementar de un 7% a un 30 o 35% el control del consumo de agua, a través de la instalación de “macromedidores para detectar zonas de mayor consumo y pérdida” y luego medidores domiciliarios.

La semana pasada, el Municipio envió un pedido al Gobierno nacional para que interceda ante el Comité Interjurisdiccional de la Cuenca del Plata y se determinen medidas internacionales para paliar la histórica y prolongada bajante del río Paraná.

El pedido fue remitido a la Cancillería, al Ministerio del Interior y a los legisladores nacionales entrerrianos, para que “se dispongan las medidas ya concretadas” entre Brasil, Argentina y Paraguay, para garantizar el caudal a lo largo de todo el curso del río Paraná.

El río Paraná creció 20 centímetros en las últimas 48 horas, y presenta una altura de 40 centímetros frente a la capital de Entre Ríos, pero 2,10 metros por debajo del límite de aguas bajas (2,30 metros).

Por su parte, el Instituto Nacional del Agua (INA) destacó las conversaciones formales con los países vecinos para “elevar los caudales” desde las altas cuencas, que dependerán “fuertemente de las lluvias sobre las áreas de respuesta hidrológica más rápida”.

La tendencia climática “sigue siendo desfavorable” hasta al menos el 31 de enero de 2021, aseguró el INA, que resaltó que los pronósticos “no permiten esperar una recuperación franca” en los próximos tres meses.

En ese sentido, el organismo consideró que “no se esperan eventos que puedan aliviar sensiblemente la situación de escasez y bajante” de la región.