Manejo integral de residuos. El Taller Ecologista de Rosario sostiene que la meta estipulada por el municipio es extensa y tampoco se contemplan otros factores.

El Taller Ecologista de Rosario celebró el proyecto presentado por el Ejecutivo local para reducir la cantidad de residuos en un plazo de 15 años, a partir de los esquemas de separación en tres fracciones (orgánicos, reciclables y otros), pero sostiene que el lapso estipulado por el municipio es extenso y tampoco contempla la inclusión de cartoneros y el modo de sacar la basura.

El proyecto presentado por el municipio reemplaza a la ordenanza “Basura cero” a partir de diez puntos esenciales, sumado a una nueva planta de compostaje lindera a la que desde 2013 procesa 150 toneladas diarias en la zona sudoeste de la ciudad. La idea del municipio es descomprimir el relleno sanitario de Ricardone, que actualmente recibe alrededor de 300 mil toneladas al año.

“Avanzar en el cumplimiento de los que estableció la ordenanza Basura Cero requiere hacer un balance crítico de porqué ha fracasado el modelo de gestión de residuos de la ciudad. En este sentido vemos que en lo presentado por la Municipalidad hay muchos elementos que son más de lo mismo que ya ha demostrado no funcionar”, apuntó Mirko Moskat, referente de la ONG.

En tal sentido, el ambientalista cuestionó que en el nuevo proyecto no se plantee “cómo sacar los residuos y el sistema de contenerización, que es obsoleto y contraproducente para lograr buenos niveles de separación en origen”. Y agregó que “tampoco hay claridad sobre cómo se plantea incluir a los cartoneros y cartoneras en las propuestas de separación en origen y reciclado”.

A su vez, Moskat sostuvo que las metas que propone el Ejecutivo local para reducir hasta un 80 por ciento el viejo sistema “son demasiado largas, de un horizonte de 20 años hasta 2040”.

Basura cero

“Cuando se aprobó la ordenanza Basura Cero en 2008, el horizonte era a 12 años. Vemos en esto un reconocimiento implícito de que ha sido completamente ineficaz lo que hizo la Municipalidad para cumplir la ordenanza”, recordó.

No obstante, admitió que el elemento más rescatable de lo presentado es “la intención de avanzar masivamente en esquemas de separación en tres fracciones (orgánicos, reciclables y otros decechos), pero si no hay claridad en el cómo esto puede quedar en sólo buenas intenciones. De hecho, hace 3 años se dijo que para 2020 el 40% de la población separaría en 3 fracciones y el avance fue mínimo”.

Por eso argumentó que un nuevo modelo de gestión de residuos “requiere replantear cómo se separan y sacan los residuos, cómo se recolectan, disminuir el rol de las grandes corporaciones de la basura que sólo obstaculizan y darle lugar a nuevos actores de la economía social y popular, como cartoneros y cartoneras, así como abrir la participación a las organizaciones”.

“No tiene sentido discutir nuevas metas si antes no hay una definición clara de cambio de rumbo. Si se sigue haciendo lo mismo o algo muy similar nos volveremos a encontrar en 10 o 20 años para ver por qué fracasó otra vez”, concluyó.

Hacia un nuevo esquema integral del manejo de residuos

A propósito de la iniciativa proyectada por el municipio, las organizaciones ambientalistas habían presentado un proyecto la semana pasada para mejorar el sistema de manejo de residuos.

Según habían precisado, la ciudad deposita en la actualidad unas 800 toneladas diarias de desechos en el relleno sanitario que posee en Ricardone y recordaron que a 12 años de la aprobación de la ordenanza de basura cero, “ya no se debería enterrar los residuos”.

La iniciativa fue enviada al intendente Pablo Javkin, a funcionarios del municipio y al Concejo Municipal. En la misma se incluyen aspectos como la separación en origen, la integración de cartoneros, estrategias de reducción, fortalecimiento de la economía social, el desarrollo del compostaje y la participación ciudadana, entre los diez items. Y si bien aseguraron que muchas de las iniciativas ya han sido presentadas con anterioridad, hasta ahora han tenido poco eco en las autoridades.