Marcharon al Monumento a la Bandera para pedir también que los actos de fin de curso se realicen con los chicos presentes.

A días de que el gobierno anunciara un breve regreso a la actividad presencial en las escuelas, el grupo de Padres por la Educación, que aglutina familias de más de 60 colegios públicos y privados de Rosario, marchó ayer al Monumento para exigir que la educación sea considerada como un servicio esencial y se retorne a la completa presencialidad. El acto se replicó en simultáneo en otras ciudades del país.

Los padres reaccionaron con dureza ante los dichos de la ministra de Educación de la provincia, Adriana Cantero, quien esta semana negó toda posibilidad de la realización de actos de graduación presenciales en las escuelas (ver aparte) y manifestaron su descontento en la calle.

“Esto parece un reclamo de padres de clase media, pero no es así. ¿Saben cuántos chicos pudieron realmente tener clases por internet este año? ¿Cuántos son los que lograron mantener la escolaridad cuando en su casa no tienen conectividad ni espacio físico para atender a una clase?” expresó Pablo Mariani, uno de los oradores de la marcha de ayer y miembro del grupo organizador.

“En Rosario hay un 90 por ciento de deserción escolar en las zonas más vulnerables. Si las escuelas se hubieran abierto, esto no habría pasado”, declamó.

Decisión gremial

Ayer no faltaron madres y padres que cuestionaron la decisión del gremio de los docentes de las escuelas públicas (Amsafé) que decidieron que no comenzarán con las actividades presenciales dispuestas por el Ministerio de Educación, a partir del martes próximo, porque “no están dadas las condiciones”.

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“La educación presencial fue la gran olvidada”, expresaron los manifestantes. “Todas las actividades fueron abriendo: shoppings, casinos, bares, restaurantes, todo menos las escuelas”, argumentaron y confesaron que la posibilidad de que las clases presenciales vuelvan en febrero o marzo es solamente “patear el problema para adelante”.

Los integrantes del grupo autoconvocado expresaron que temen que en marzo se propongan otras razones o “excusas” para no retomar la presencialidad: “Nos van a decir que hay un rebrote de la enfermedad y volverán a alejar a los chicos de las aulas. Y si no es por el coronavirus seguro que no arrancarán las clases porque los docentes estarán discutiendo las paritarias y después vendrán los paros, y así los chicos seguirán sin la posibilidad de aprender con el contacto de los maestros y de sus pares”.

Actos de colación

Respecto a los actos de colación de grado, los integrantes del grupo organizador de la marcha expresaron que es “ridícula la extensión del ciclo lectivo a marzo”, ya que el año termina en diciembre. “Lo que no se hizo hasta ahora, tendrá que diagnosticarse y recuperarse el año próximo”, dijeron.

Y volvieron a insistir en que las colaciones se realicen en espacios abiertos, y más cuando el Concejo Municipal aprobó la posibilidad de hacerlas al aire libre. “Pasarlas a marzo es apostar a que en ese mes los contagios estén bajos y eso nadie lo puede asegurar”, dijo Mariani.

Autoconvocados

El grupo de padres autoconvocados por la educación está integrado por familias de escuelas públicas y privadas. Se unieron para peticionar a las autoridades que vuelvan las clases presenciales.

Los miembros del grupo se ofrecieron para aportar, con su profesión y su trabajo, lo necesario para acompañar a los chicos en esta situación y lograr que el la educación sea una prioridad.

Esta semana la ministra de Educación, Adriana Cantero, anunció el retorno a cierta presencialidad. Indicó que, a partir del martes, los chicos podrán asistir a la escuela, de manera presencial, en grupos de a ocho como máximo y con todos los protocolos indicados por la pandemia. Allí deberían encontrarse con los docentes, aunque el gremio Amsafé anunció que no acatará la decisión de concurrir.

En tanto, la ministra fue contundente al expresar que “no se realizarán actos de colación en forma presencial”, y explicó que por la situación sanitaria no se puede reunir a 30 chicos, más sus respectivos padres y los docentes en un mismo espacio y por una cierta cantidad de tiempo. “La pandemia aún no pasó y tenemos que ser muy cuidadosos”, subrayó.

A su vez, indicó que “no habrá graduaciones porque no va a haber graduados en diciembre”, ya que el ciclo lectivo esta vez finalizará en marzo y recién allí se evaluará la posibilidad de realizar algún acto de manera presencial.

Los planes del Ministerio son arrancar las clases el 17 de febrero, con los grupos prioritarios, pero todo estará sujeto a la situación epidemiológica y de salud que esté atravesando la ciudad y la provincia en ese momento.