Masterchef Celebrity, el programa éxito que conduce Santiago del Moro por Telefe, vivió una semana muy especial, en la que los siete participantes eliminados hasta la fecha compitieron por la vuelta al certamen.

A la gala de regreso llegaron el actor Nacho Sureda, el humorista Roberto Moldavksy, la actriz Iliana Calabró, la modelo Rocío Marengo y Martín el Mono Fabio, cantante de Kapanga. Y luego de una exigente prueba basada en tortas, el jurado decidió que en vez de uno fueran dos los participantes elegidos para retornar a la competencia.

Los beneficiados fueron Rocío y el Mono, quienes vivieron unos días agitados y terminaron chocando los codos en el balcón triunfal. En el inicio de la semana, Marengo tuvo un comportamiento que el Mono juzgó como de mala compañera y esos chispazos se extendieron hasta la gala de hoy. Plantados en un rol de bueno y mala, un juego celebrado y agitado por el resto de los concursantes, cada uno llevó adelante su estrategia y lograron el objetivo de volver al certamen.

El Mono fue el gran protagonista de una gala dominada por las preparaciones dulces. Primero se lució en la prueba de beneficios, en la que cada participante debió preparar un triffle, un postre de origen inglés. La prestigiosa repostera Pamela Villar, conocida por su paso por Bake Off, se sumó al jurado integrado por Germán Martitegui, Damián Betular y Donato De Santis, lo que elevó la vara de exigencia.

A la hora de la verdad, los jurados levantaron el mantel y dejaron ver cinco tortas. Cada participante debió preparar una torta y el encargado de asignarlas, gracias a su beneficio, fue el Mono. Villar evaluó las dificultades de cada una y el músico cambió de estrategia respecto al programa del lunes, donde eligió causarle el menor daño posible al resto de los participantes. Esta vez, se quedó con la torta en apariencia más sencilla, -brownie con merengue y dulce de leche, calificada con cinco puntos-, y le asignó a Marengo la más compleja, una torta moka, puntuada por Villar con un ocho.

Con ese panorama los cinco participantes se batieron a “tortazos”, con resultados bien disímiles. El Mono continuó con su buen andar y marcó tendencia. A la hora de decorar su torta, diseñó con el merengue un emoji de Martitegui, buscando la aprobación del jurado más temido que esta vez se prendió al juego. Claro que además de pinta y humor, la torta cumplía con los requisitos de sabor y consistencia y tuvo las mejores devoluciones de los cinco.

El Mono tenía todos los boletos y cumplió con los pronósticos: se calzó el delantal blanco y fue el elegido para subir al balcón, que en este caso, significaba regresar a la competencia. “Un gran reconocimiento, al esfuerzo, a la voluntad”, dijo el músico con lágrimas en los ojos, mientras recibía el aplauso y las felicitaciones de sus compañeros, y alguna mirada de reojo de su archienemiga.

“Los cuatro hicieron una hazaña, el esfuerzo que hacían sentí que los emocionaba en serio. Muchas gracias”, amagó cerrar Martitegui. Y largó la sorpresa: “Hoy va a subir una persona más”. Las ilusiones se renovaron pero había una clara candidata que no defraudó a las expectativas. Rocío Marengo fue la elegida, y fiel a su estilo, subió al balcón revoleando el delantal y prometió dar pelea en lo que viene. “Cuando yo me fui, vi sonrisitas, cuando yo me despedía con mucha angustia. Voy por esas sonrisitas”, dijo señalando a cámara. ¿Hacia quienes apuntaría con ese dedo?

Con los regresos de Rocío y el Mono, serán once los participantes que arrancarán una nueva semana de Masterchef Celebrity, junto a Claudia Villafañe, Vicky Xipolitakis, Belu Lucius, Federico Bal, Leticia Siciliani, Ezequiel El Polaco Cwirkaluk, Analía Franchín, Claudio el Turco García y Sofía Pachano. El menú está servido, y con dos viejos nuevos conocidos, bandos cada vez más claros y pruebas cada vez más exigentes, se ofrece como un plato imperdible para la mesa de cada noche.