La actividad está aún 10 % por debajo del inicio del ciclo recesivo. En septiembre la variación interanual fue negativa en 1,2%, pero hubo una mejora intermensual de 0,8%.

“Aunque la economía aún se encuentra un 10% por debajo del nivel previo al inicio de la recesión (en marzo de 2018), podría haber encontrado un piso”, dice el informe del Centro de Estudios y Servicios de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, que elabora el índice Compuesto de Actividad Económica de la Provincia de Santa Fe.

Los datos sectoriales más alentadores de septiembre (interanual) estuvieron por el lado de la venta de maquinaria agrícola, con 30,7%; consumo de cemento en 15,5% (revelan que campo y construcción vienen en alza) y producción láctea 4,3%. Además los recursos tributarios provinciales recuperaron 2,2%.

Sin embargo la demanda de energía eléctrica industrial todavía tiene un comparativo negativo de 5,2%, al igual que la del gas fabril, que retrocede 8,3%. Y la molienda de oleaginosas estuvo 15,5% por debajo de lo que marcó en septiembre de 2019.En septiembre, el Icasfe tuvo una variación positiva mensual de 0,8% respecto de agosto de 2020. La tasa interanual de actividad económica (septiembre de 2020 versus septiembre de 2019) fue de -1,2%.

La variación acumulada en 2020, se estima en 0,4%. El indicador ya acumula 30 meses en recesión, el período más largo desde que se inició la medición en 1995.El informe expresa, que en sintonía con los indicadores nacionales, el Icasfe continuó mostrando un rebote durante el mes de septiembre de 2020, dejando un saldo positivo para el tercer trimestre del año.

En este sentido –expresa– luego de cuatro períodos de variación acumulada negativa, se registra un incremento del 3,1%.Las series que tuvieron una variación positiva fueron las siguientes: demanda laboral, 10,7%; patentamiento de nuevos vehículos, 6,3%; consumo de cemento, 6,2%; molienda de oleaginosa, 1,7%; gas industrial, 1,3%; recursos tributarios, 1,2%; venta de maquinaria agrícola, 1,0%; ventas en supermercados, 0,8% y energía eléctrica industrial, 0,5%.Las series con desempeño negativo fueron las siguientes: remuneraciones reales, -0,6%; producción láctea, -0,8%; hidrocarburos para la agroindustria y el transporte, -1,0% y faena de ganado bovino y porcino, -2,3%.Una caída más suaveLa variación interanual del Icasfe se redujo considerablemente hacia el noveno mes del año, pasando de -7,2% en mayo de 2020 a -1,2% en septiembre, dice el informe del CES

.“Durante este último mes se ha consolidado una foto con predominio de variaciones mensuales positivas, pero que no se replica en términos interanuales. Esto indica que, si bien el rebote propio de la salida del aislamiento más duro significa un alivio en el corto plazo, todavía no representa la consolidación de una recuperación definitiva.

“Por otro lado, la irrupción de la pandemia ha provocado una silueta poco conocida en el Icasfe, difícil de comparar con períodos anteriores, a los efectos de encontrar parámetros que den indicios para guiar las proyecciones hacia los próximos meses”.“Al respecto hay una disparidad importante en cuanto al desempeño de los distintos indicadores. Si bien hay series que recuperaron un poco más de terreno en relación a la contracción acumulada en la recesión actual, como las representativas de la inversión en bienes durables, todavía mantienen niveles muy bajos en relación a su comportamiento de largo plazo.”

“Una cuestión muy relevante hacia finales de 2020 son los desafíos para lograr un rebote productivo, marco en el cual quizás estén perdiendo fuerza las cuestiones más relacionadas con la situación sanitaria, y tomen más relevancia los interrogantes en relación a las variables de la macroeconomía nacional”, concluye el informe del CES.Trabajo y salarios“Por el lado del mercado laboral, se activaron las expectativas a futuro”, ya que creció 10,7% en la comparación intermensual. “Pero no se observa una recuperación de los puestos formales. Aún más, frente a un cuarto trimestre en el cual se computa una aceleración de la inflación, la perspectiva en relación al poder adquisitivo de los salarios no es alentadora, y con ello, tampoco se espera un derrame significativo al consumo privado.”