El Consejo está integrado por las asociaciones de Fabricantes de Celulosa y Papel (AFCP), Forestal Argentina (AFoA) y de Fabricantes y Representantes de Máquinas, Equipos y Herramientas para la Industria Maderera (Asora); y por la Federación Argentina de la Industria Maderera (Faima)

Así, Confiar pasa a representar un sector y a su industria asociada que involucran 1,3 millones de hectáreas de plantaciones forestales; 53 millones de hectáreas de bosques nativos; exportaciones por US$ 550 millones; 100.000 empleos directos y 7.000 pequeñas y medianas empresas de distinto nivel de transformación de la madera.

Según se informó en un comunicado institucional, el Consejo también tendrá como objetivo “promover el desarrollo de la forestación, de la industria de base forestal y sus industrias y servicios de apoyo en todo el territorio en forma económicamente competitiva, socialmente responsable y ambientalmente sostenible en el contexto conceptual de una bioeconomía circular”.

Las entidades que se unen en Confiar participaron de la elaboración del Plan Estratégico 2030, con amplia presencia público-privada en el cual se muestra la posibilidad de atraer US$ 7.000 millones en inversiones.

También, la creación de 186.000 empleos y el aumento de las exportaciones en US$ 2.600 millones.

El presidente de AFoA, Osvaldo Vassallo, destacó que “los representantes de la cadena de valor forestal se unen para tener más fuerza para representar el sector”, y afirmó que es “el resultado de muchos años de trabajo conjunto que generó la confianza de que podemos y debemos articularnos para cumplir los objetivos del sector”.

Por su parte, el titular de la AFCP, Claudio Terrés, consideró que “el desafío es generar las condiciones para atraer inversiones de alto valor, que potencien el desarrollo de las economías regionales, aumenten las exportaciones y mejoren la balanza comercial del sector”.

En tanto, el presidente de Faima, Román Queiroz, sostuvo que “toda la cadena de valor desde la forestación hasta el mueble tiene un enorme potencial con una capilaridad que llega a todos los rincones del país”, y aseguró que “es un eje central que permite reactivar economías regionales y expandir el consumo mientras se piensa en el mercado externo”.

Por su lado, el vicepresidente de Asora, Osvaldo Kovalchuk, destacó que, “durante la próxima década, la actividad foresto-industrial se verá influenciada decisivamente por el creciente protagonismo en la sociedad de los temas medioambientales”, y afirmó que, “en este contexto, la industria deberá dar respuestas a las nuevas exigencias”.